Durante más de medio siglo, la familia de Brígida Moreno convivió con la incertidumbre de perderlo todo cada vez que llegaban las lluvias. Su vivienda, construida de barro, remendada con hules y cubierta por un techo de calamina deteriorado, era el único refugio para seis personas que soñaban con una vida más segura.
Esa realidad comenzó a cambiar cuando la alcaldesa de Colpa Bélgica, Wendy Roca, llegó hasta el barrio Obrero para conocer de cerca las condiciones en las que vivía la familia. Conmovida por la situación, realizó la entrega de ladrillos, fierros y bolsas de cemento para que puedan iniciar la construcción de una vivienda digna.
Para Brígida, de 51 años, la ayuda representa mucho más que materiales de construcción. Es la oportunidad de dejar atrás años de precariedad, de dormir sin miedo a que el techo colapse y de brindar a sus seres queridos un hogar donde puedan sentirse protegidos.
«Todos merecen vivir con dignidad», es una de las premisas que impulsa las acciones solidarias que Wendy Roca viene desarrollando desde el inicio de su gestión. Su objetivo es que ninguna familia de Colpa Bélgica tenga que seguir viviendo en condiciones que pongan en riesgo su seguridad.
No es la primera vez que la alcaldesa encabeza este tipo de iniciativas. A través de su fundación y con el apoyo de personas comprometidas con las causas sociales, ya son varias las familias que han recibido ayuda para mejorar sus viviendas y recuperar la esperanza.
Porque a veces un puñado de ladrillos, unas bolsas de cemento y una mano extendida pueden significar mucho más que una construcción. Pueden convertirse en el comienzo de una nueva vida para quienes durante años solo tuvieron la ilusión de un hogar mejor.
*Fuente: Clave300

