El excandidato presidencial boliviano Jaime Dunn afirmó que mantiene firme su compromiso de trabajar por una transformación profunda del país y aseguró, durante su permanencia en Montero, donde acudió para ofrecer una exposición dirigida a estudiantes de la Facultad Integral del Norte (FINOR) que seguirá impulsando propuestas orientadas a la generación de riqueza y al desarrollo nacional.
Dunn recordó que durante el proceso electoral entregó su Programa Nacional para la Generación de Riqueza a todos los candidatos presidenciales, con la expectativa de que quien llegara al Gobierno aplicara sus planteamientos. Sin embargo, sostuvo que actualmente ninguna de esas propuestas está siendo ejecutada por las autoridades nacionales.
Durante su exposición, señaló que el principal problema de Bolivia es la falta de respeto a la ley y al Estado de derecho. Afirmó que las normas no se cumplen de manera efectiva y que, en muchos casos, la justicia y las disposiciones legales son objeto de negociación. Como ejemplo, mencionó los conflictos sociales y los casos en los que personas con órdenes de aprehensión continúan participando en procesos de diálogo con el Gobierno.
El exaspirante a la Presidencia consideró que el país necesita un cambio “radical y de fondo”, argumentando que durante décadas se ha consolidado un sistema marcado por prácticas de prebendalismo, corrupción e intereses políticos que, según dijo, han impedido el desarrollo económico y social del país.
También cuestionó el papel de la Central Obrera Boliviana (COB) y de algunos movimientos sociales, al señalar que sus demandas estarían orientadas principalmente a la obtención de cuotas de poder antes que a la defensa de los intereses de los trabajadores o a la reducción de la pobreza. En ese contexto, sostuvo que un gobierno que depende permanentemente de autorizaciones o presiones externas para tomar decisiones termina limitándose a “sobrevivir” en lugar de gobernar.
Finalmente, Dunn aseguró que cualquier proyecto de transformación nacional debe basarse en principios como el respeto a la vida, la libertad, la propiedad privada y la seguridad jurídica. Según expresó, estos elementos son fundamentales para generar confianza, atraer inversiones y crear las condiciones necesarias para que Bolivia pueda crecer y superar sus problemas estructurales.

