Con música, danza, tradición y mucha fe, Quillacollo dio este domingo el primer paso hacia la celebración de la festividad de la Virgen de Urcupiña. La jornada comenzó con la tradicional ceremonia de ch’alla y q’oa, encabezada por autoridades municipales, como símbolo de agradecimiento y buenos augurios para esta importante celebración religiosa y cultural.
Más de 90 grupos autóctonos participaron este año en la Entrada Autóctona, con delegaciones que llegaron desde distintas provincias de Cochabamba y otros departamentos del país para compartir sus danzas, vestimentas y expresiones musicales.
El sonido de las zampoñas, quenas y tarqas acompañó el recorrido, mientras los participantes entonaban cánticos en quechua y mostraban con orgullo las costumbres que forman parte de la identidad de sus comunidades.
El alcalde de Quillacollo, Luis Santa Cruz, junto a concejales, secretarios y otras autoridades municipales, acompañó la actividad. Desde la Alcaldía destacaron que esta entrada busca revalorizar y preservar las tradiciones, costumbres y expresiones culturales de los pueblos que participan en la festividad de Urcupiña.
Esta actividad marca el camino hacia la gran Entrada Folclórica
La Entrada Autóctona es también el preámbulo de una de las jornadas más esperadas de la festividad. Este viernes 14 de agosto, Quillacollo será escenario de la tradicional Entrada Folclórica de Urcupiña, donde cientos de fraternos y devotos llegarán hasta los pies de la Virgen después de recorrer las calles al ritmo de sus danzas como una expresión de fe y devoción.
Mientras se ultiman los preparativos, el Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo, en coordinación con efectivos de la Policía Militar, reforzó las labores de limpieza y mantenimiento en diferentes sectores de la ciudad.
El objetivo es recibir a los visitantes con una Quillacollo limpia, ordenada y acogedora, tomando en cuenta que durante estos días miles de personas llegan desde diferentes regiones del país y del exterior para ser parte de la festividad.
La devoción ya se siente en las calles. Los primeros feligreses comienzan a llegar al templo de San Ildefonso, donde acuden para agradecer a la Virgen de Urcupiña por sus favores o elevar sus pedidos y esperanzas.
Así, entre música, tradición y fe, Quillacollo comienza a vivir una de sus celebraciones más importantes del año.

