Bolivia y Chile dieron un nuevo paso para fortalecer sus relaciones bilaterales con la firma de cinco acuerdos durante el encuentro que sostuvieron este viernes los presidentes Rodrigo Paz y José Antonio Kast, en Palacio Quemado.
Los documentos establecen una agenda de cooperación en áreas estratégicas como el comercio, la conectividad digital, la minería, la geología y la integración energética, con el objetivo de generar nuevas oportunidades de desarrollo para ambos países.
Uno de los principales acuerdos apunta a modernizar el Acuerdo de Complementación Económica ACE 22, vigente entre ambas naciones. Para ello, los cancilleres Héctor Huanca Gutiérrez y Francisco Pérez Mackenna firmaron los términos de referencia que permitirán iniciar las negociaciones.
La propuesta contempla ampliar las preferencias arancelarias y facilitar el intercambio comercial, además de incorporar reglas para mejorar las condiciones de inversión, apoyar a pequeñas y medianas empresas y fortalecer las relaciones entre los sectores productivos. En una segunda etapa se podrían incluir temas como comercio electrónico, telecomunicaciones y compras públicas.
Otro de los compromisos busca impulsar la instalación de un corredor terrestre de fibra óptica que permita a Bolivia mejorar su conexión a los cables submarinos del océano Pacífico y explorar una posible salida digital hacia el Atlántico. El proyecto contempla una ruta desde la región chilena de Arica y Parinacota, pasando por zonas fronterizas como Visviri y Charaña.
En el área minera, ambos países acordaron trabajar en exploración, intercambio de información geológica, inversiones y nuevas tecnologías que permitan mejorar la producción y reducir el impacto ambiental. También se prevé impulsar iniciativas relacionadas con minerales críticos, procesamiento y reciclaje.
En materia energética, Rodrigo Paz y José Antonio Kast firmaron una declaración para avanzar en los estudios de una futura interconexión eléctrica entre ambos países. A esto se suma una declaración presidencial conjunta que establece una agenda de trabajo sobre integración económica, conectividad física y portuaria, libre tránsito y el impulso al proyecto OSA II, considerado estratégico para reforzar el abastecimiento de combustibles en Bolivia.
Con estos cinco instrumentos, Bolivia y Chile buscan abrir una nueva etapa de cooperación y avanzar en proyectos que fortalezcan el comercio, la infraestructura y la integración entre ambos países.

