En una ruidosa manifestación realizada este martes, comerciantes de los mercados estables del municipio de Montero determinaron, mediante voto resolutivo, dejar de pagar el sitiaje y dar de baja sus patentes municipales. La medida responde al rechazo por la instalación recurrente de ferias móviles que —según denuncian— afectan directamente sus ventas y su fuente de trabajo.
La protesta fue liderada por la dirigente gremial Maribel Salguero, quien aseguró que estas ferias, organizadas bajo el rótulo «del productor al consumidor», son encabezadas por comerciantes intermediarios que, además de no tributar al municipio, compiten de forma desleal con los vendedores establecidos.
“Nosotras como comerciantes formales tributamos, aportamos con impuestos, con el sitiaje, desde nuestras casas, nuestros negocios, nuestros vehículos. No es justo que otros vengan de afuera, vendan aquí y no dejen un solo peso para el desarrollo de Montero”, reclamó una comerciante durante la marcha.
Voto resolutivo
Durante la protesta, se dio lectura al voto resolutivo en el que las federaciones y asociaciones gremiales del municipio y del Norte Integrado establecen tres puntos clave:
Estado de emergencia: Todas las instituciones gremiales del municipio de Montero y del Norte Integrado se declaran en emergencia a partir de la fecha.
Suspensión de pagos: Se suspende el pago de sitiaje y patentes municipales mientras las autoridades no actúen conforme a la Ley Municipal 259 que regula el uso de espacios públicos.
Plazo de 48 horas: Se da un plazo de 48 horas a la Alcaldía de Montero y al Concejo Municipal para atender las demandas, advirtiendo que de no cumplirse, tomarán medidas de hecho más drásticas.
Apoyo del sector gremial ampliado
El pronunciamiento fue respaldado por la Federación de Comerciantes Minoristas Gremialistas y Vivanderas del Norte Integrado, el Comité de Asociaciones Unidas y representantes de mercados como Avenida Barrientos, Circunvalación y Pampa de la Madre. Todas las organizaciones exigen el cumplimiento de la normativa vigente y la protección del comercio legalmente establecido.
Finalmente, responsabilizaron a las autoridades municipales de cualquier conflicto social que pudiera surgir por la falta de acciones ante esta problemática. “No descartamos tomar la Alcaldía o el Concejo si nuestras demandas no son escuchadas”, advirtieron.
La población reacciona a favor de las ferias móviles
Tras la protesta, la ciudadanía montereña se pronunció masivamente a través de redes sociales, defendiendo la presencia de estas ferias móviles. La mayoría de los comentarios resaltaron que los productos ofrecidos en estas ferias son accesibles y benefician directamente a las familias de escasos recursos.
“En los mercados los precios están por las nubes. En la feria móvil, las verduras y frutas están frescas y baratas. ¿Cómo no vamos a apoyar eso?”, expresó un vecino en redes.
Además, varios usuarios cuestionaron el rol de los dirigentes gremiales, acusándolos de priorizar sus intereses sobre el bienestar de la población.
Frente al conflicto, ciudadanos y dirigentes vecinales instaron a las autoridades municipales a velar por la economía de las familias montereñas, especialmente en los barrios periféricos, donde la crisis económica afecta con mayor intensidad.
El debate ha puesto sobre la mesa dos visiones enfrentadas: por un lado, los comerciantes establecidos que exigen protección a su fuente de ingreso y formalidad; y por otro, los consumidores que demandan precios justos y acceso directo a productos sin intermediarios.

