La directora del Instituto de Capacitación para el Desarrollo (INCADE), Adriana Montero de Burela, reafirmó el compromiso de su institución con la promoción de una alimentación saludable en las unidades educativas, a través del acompañamiento y asesoramiento en el funcionamiento de kioscos escolares saludables.
Montero explicó que esta iniciativa se desarrolla de manera coordinada con la Dirección Distrital de Educación, directores de unidades educativas y otras autoridades competentes. Señaló que, si bien existe una normativa nacional que regula la venta de alimentos en centros educativos, su cumplimiento sigue siendo un desafío, especialmente en lo que respecta a la venta de productos no saludables.
“El control de los kioscos escolares no es solo responsabilidad del INCADE. Cada director de unidad educativa, la Dirección Distrital y también la Alcaldía, a través de la Intendencia, deben supervisar qué se vende tanto dentro como fuera de los establecimientos”, expresó la directora.
Advirtió que, pese a los avances, aún existe resistencia por parte de algunos responsables de kioscos escolares y vendedores ambulantes. Muchos argumentan que los productos saludables no generan las mismas ganancias, pero la directora insistió en que esta percepción es errónea: “Los niños están generando conciencia, ya son selectivos con lo que consumen. El problema es que, si el kiosco no les ofrece alternativas saludables, terminan comprando lo que haya”.
Además, llamó a la reflexión a quienes venden alimentos cerca de las escuelas: “No se trata de prohibir el trabajo, sino de ser conscientes. Nuestros niños están expuestos a productos con altos niveles de aditivos y conservantes que afectan su salud, generan enfermedades, hiperactividad, y debilitan su sistema inmunológico”.
La responsable del INCADE enfatizó que esta lucha no puede recaer en una sola institución: “Este es un trabajo de todos y de todas. Si no actuamos de forma coordinada, podemos estancarnos o retroceder. Las autoridades deben entender que invertir en salud preventiva desde la alimentación es más eficaz y menos costoso que atender enfermedades más adelante”.
