
Luego de haberse constatado el daño sufrido en la parte inferior de la base del dique de protección, además de la tala de árboles en la zona oeste de Montero, como consecuencia de un avasallamiento camino al Cidral, Limberg Pérez, asesor de la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía, expreso su preocupación y rechazo a esta acción que dañó el terraplén, destinado a evitar el riesgo de inundación ante una crecida extraordinaria del río Piraí, y que puede afectar a los vecinos de los barrios de esa zona.
Pérez afirmó que el Gobierno Autónomo Municipal de Montero acompañará las acciones que impulse el Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (SEARPI), propietario y responsable del dique, en contra de los invasores.

Por su parte, el subgobernador de la provincia Obispo Santistevan, Juan Carlos Maciel, sostuvo que ya se remitió el informe correspondiente al SEARPI, que será la entidad encargada de iniciar las acciones pertinentes ante esta situación, que se repite constantemente por parte de personas a quienes no les interesa el bien común y que priorizan sus intereses personales al tratar de adueñarse de terrenos que cumplen una función de interés social.
En ese sentido, el miércoles, en el Concejo Municipal, se desarrolló una reunión interinstitucional para coordinar acciones destinadas a frenar este tipo de abusos. El dique de contención de Montero, ubicado en la zona oeste, fue construido en 1988 por la Comunidad Europea para proteger al casco viejo de la ciudad de las inundaciones del río Piraí.
