Desde las 05.30 de la mañana las campanas de la iglesia San Roque repicaban sin cesar, anunciaban el inicio de la Fiesta Grande de Tarija.
Conforme pasaban las horas los devotos a San Roque iban llegando al atrio de la iglesia, se preparaban para la primera procesión de esta festividad reconocida como Patrimonio por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Cañeros, tamboreros y quenilleros ensayaban sus tonadas, las que acompañan la imagen de San Roque y guían a los chunchos promesantes. Y mientras la tradicional eucaristía se desarrollaba en el templo, de la mano del obispo Jorge Saldías, los alrededores se inundaban de aromas y sabores que son parte de la Fiesta Grande de Tarija.
Rosquetes, empanadas blanqueadas, hojarascas, chicha y aloja de maní se ofrecía a propios y extraños, quienes degustaban de sus dulces sabores. La sopita de arroz, el saice y la ranga ranga no faltaron. Cocineras de todos los rincones de la capital chapaca llegaron para ofrecer sus mejores platos.
Al concluir la misa, el alcalde de Tarija, Johnny Torres Terzo, destacó que San Roque representa a todos los tarijeños, a su fe y devoción. Es la esencia de Tarija.
“La fiesta de San Roque, es fe, es tradición, es turismo, ese turismo que debe ser el motor para generar movimiento económico y eso nos dé la oportunidad de desarrollo y progreso. Pero más allá de ello, es muy lindo ver cómo todas las familias tarijeñas participan de esta fiesta y quieren estar al lado de la imagen del Santo, con esa promesa y esperanza que la bendición de San Roque pueda cambiar la vida de la gente”, dijo Torres Terzo.
La máxima autoridad municipal recalcó que en esta gestión cumplió 11 años de la promesa de ayudar a cargar la imagen de San Roque desde el atrio de la Iglesia hasta las intersecciones de las calles 15 de abril y General Trigo. Al mismo tiempo, invitó a las familias tarijeñas, bolivianas y del exterior de país, a participar de esta festividad, a conocer lo que ofrece la Fiesta Grande de Tarija.
“No hay nada más tarijeño o que identifique a los chapacos como lo es esta Fiesta Grande de Tarija y estamos orgullosos de que se haya logrado que San Roque haya sido declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, dijo la autoridad.
Los vecinos y autoridades de la Iglesia Católica destacaron el trabajo de la Alcaldía en lo que respecta al adorno y mantenimiento de los espacios donde se desarrolla la Fiesta Grande.
La primera procesión reunió a más de dos mil promesantes. Un punto para destacar es el orden que ponen los miembros de la Asociación de Promesantes de la Fiesta Grande de Tarija, sobre todo en aquellos chunchos indisciplinados. Se observó que algunos adultos se niegan a ceder un espacio a los más pequeños o a los promesantes nuevos, quienes desconocían la dinámica de formación. No faltaron los gritos y empujones entre quienes querían destacar en la procesión.
*Fuente: El País

