El pasado domingo 22 de marzo se llevaron a cabo las elecciones subnacionales donde elegimos Gobernadores, Asambleístas Departamentales, Alcaldes y Concejales, profundizándose el escenario de crisis del sistema político que ya se había visibilizado en las elecciones nacionales, en ese marco intentaremos analizar las características y contenidos de este proceso
*Por: Vladimir ‘Guzy’ Medina –Crónista político

La coyuntura electoral y sobretodo las elecciones subnacionales estuvieron marcadas por una aguda crisis del sistema político factor que se constituyó en el marco que caracterizó este proceso electoral entendiendo que la dimensión de la crisis y sus impactos se pueden entender a través los siguientes elementos:
- Los distintos escenarios donde se manifiesta la crisis de características multidimensional comprometen la estabilidad política, el funcionamiento de las instituciones y la valoración de la democracia (crisis política, económica, institucional, social y ambiental)
- El agotamiento y decadencia del modelo de estado denominado “proceso de cambio” cuyas consecuencias son:
- La fragmentación del bloque social popular, división de sus organizaciones provocando enfrentamientos irracionales, incertidumbre en su base social y perdida de horizontes de sus dirigentes.
- La desaparición del MAS del escenario electoral rompiendo la hegemonía política que tenía ese instrumento político, generando caos, desorganización e incertidumbre.
- La inexistencia de proyectos alternativos o sustitutivos, surgiendo candidaturas improvisadas, sin proyecto de estado ni visión de país, mostrando una derecha desnuda, extraviada e incapaz.
- El sistema político se convirtió en un mercado electoral, donde la mercantilización de las agrupaciones políticas ha afectado no solo a el proceso electoral si no la futura gestión municipal, donde la mayoría de los candidatos parecería que lo único que buscaban era la recuperación de sus inversiones por encima de proyectos, programas y propuestas.
- Candidaturas improvisadas, sin ningún vínculo ni contenido político e ideológico con las agrupaciones que los postulan y como consecuencia ausencia de propuestas y programas responsables y reales.
- La manipulación del Tribunal electoral por parte del poder político y el poder judicial con consecuencias catastróficas al ejercicio transparente de la democracia
EL PROCESO ELECTORAL EN MONTERO
El proceso electoral tuvo características especiales
Por un lado, el resultado electoral de la elección nacional evidenció que el comportamiento electoral no se modificó en lo absoluto, con una geografía electoral donde existen dos segmentos electorales claramente definidos territorialmente y políticamente, el segmento electoral del bloque social popular y el segmento electoral del bloque conservador
Por otro lado, la ausencia del MAS, género la fragmentación del segmento del bloque social popular, lo que implicaba que las posibilidades electorales del bloque conservador tengan mejores condiciones para logara un triunfo y ganar la elección.
Un tercer elemento tiene que ver con el desgaste y cuestionamiento de la gestión de Regys Medina candidato a la reelección, con denuncias de corrupción, ausencia de planificación, conflictos internos, incertidumbres y desgobierno.
LOS CANDIDATOS
Se presentaron 14 candidaturas mostrando de inicio una fragmentación y dispersión del voto. De manera general la campaña electoral estuvo caracterizada por un profundo deterioro de la cultura democrática traducido en ausencia de propuestas, sustituidos y remplazados por una lógica clientelista, con acciones destinadas a la compra indirecta del voto mediante dadivas, regalos, prebendas, espectáculos y rifas promoviendo prácticas que degradan y atentan contra la democracia y ofenden los valores cívicos del ciudadano.
Una caracterización inicial nos sugiere organizar las candidaturas en tres grupos:
Un primer grupo en la que se encontraban las candidaturas de Regys Medina (CREEMOS) Pablo Reinoso (PATRIA) y Rosario Mostajo (PDC) las mismas que su identidad política está vinculada al segmento electoral del bloque conservador, además de responder a las estructuras políticas que son parte o responden al actual gobierno de Rodrigo Paz, es decir oficialistas.
Estas candidaturas se enfrascaron en una desesperada competencia de quien era el favorito o con el mayor respaldo del gobierno, desplegando además una agresiva estrategia de presión, chantaje y amedrentamiento en varios sectores como ocurrió en el sector salud, en el Gobierno Municipal y con algunos dirigentes vecinales.
El segundo grupo de la que son parte las candidaturas de Karen Claros (SOL) acompañada de Mario Baptista, la de Santiago Valenzuela (TODOS) y Vidal Choquecallata (MTS), vinculadas en términos de identidad política al bloque social popular con un supuesto desafío de unificar las opciones políticas y la preferencia electoral ante la ausencia del MAS que hegemonizó las preferencias electorales en este bloque.
La característica de la campaña en estas candidaturas estuvo enfrascada en una inusual y agresiva confrontación interna, bajo la lógica de que la confrontación y ataque al candidato del mismo segmento electoral incrementaría sus opciones electorales y disminuiría la del contendor, cuando el sentido común sugiere que la polarización debía darse con las candidaturas antagónicas o del otro segmento, en este caso con la candidatura de Creemos de Regys Medina. De manera inusual la agrupación ¨Todos por Montero¨ fue el promotor y gestor de la anulación de la personería jurídica de SOL Y ASIP que derivó en la anulación de sus candidaturas. Este hecho significó un error político estratégico que tuvo resultados distintos a los proyectados provocando un efecto boomerang fatal en términos de preferencia electoral.
Un tercer grupo de candidatos entre los que se encontraban Juan de dios Castro (VOS) Julio Quiroga (NGP) y Fabricio López (ASIP) entre los que más destacaron, intentó situarse al centro con presencia en el segmento conservador de donde emergieron con el desafío de cooptar el voto cautivo del segmento electoral del bloque social popular
Las características tanto de la campaña como de los discursos se centraron en una persistente critica a la gestión municipal de Regys Medina en un intento estratégico de polarizar para posicionarse como alternativa e incorporando en su discurso elementos simbólicos de sensibilidad y con fuerte carga emocional en la idea de unir ambos segmentos en un simbolismo discursivo
LAS MANIOBRAS ELECTORALES LA JUDICIALIZACIÓN DE LA POLÍTICA Y EL TRISTE PAPEL DEL TRIBUNAL ELECTORAL
Estas elecciones visibilizaron y pusieron en evidencia la magnitud de la crisis política que se caracterizó por una debilidad institucional y normativa, un Tribunal Supremo Electoral y tribunales departamentales, probablemente los peores de la historia democrática por su inoperancia, incapacidad y condescendientes a la intromisión, direccionamiento y manipulación tanto del poder político, como del poder judicial en la administración del proceso electoral, provocando irregularidades en la habilitaciones e inhabilitación de candidatos y de agrupaciones políticas, bajando candidaturas y anulándolas en función a interés políticos electorales, ( en el caso de Montero eran evidente las maniobras para favorecer la candidatura de Regys Medina) situación que puso en riesgo la democracia, la participación ciudadana, los derechos ciudadanos y el proceso electoral en sí.
RESULTADOS ELECTORALES SORPRESA SUIGÉNERIS
La agrupación SOL fue protagonista de una situación singular, a pesar de la resolución de inhabilitación del TED, continuaron en la carrera electoral, haciendo campaña y cuestionando la resolución, al estar impresa las papeletas se visibilizaron el día de la elección y la sorpresa o impacto político más grande fue que estando inhabilitados sacaron la mayor votación, que en una situación normal les hubiera dado holgadamente el triunfo.
Esta circunstancia provocó diversas opiniones y reacciones políticas. Por un lado, acusaciones de un supuesto acuerdo con Regys Medina a quien habría favorecido la decisión entendiendo que esa masiva votación al bajarse de la elección podría fortalecer otras candidaturas e impedir la reelección. Por otro lado, criterios que afirman que en términos políticos fue una decisión correcta preservando su capital político y proyectando a Mario Baptista, como la cabeza o líder visible del bloque social popular.
DEBIL REPRESENTACION POLÍTICA Y CUESTIONADA LEGITIMIDAD
La inmediata consecuencia de esta compleja e irregular circunstancia política tiene que ver con el hecho de que el candidato que asumirá la administración municipal Regys Medina y la agrupación CREEMOS enfrentan una legitimidad precaria y cuestionada como también una débil representación política, consecuencias de un respaldo electoral limitado que se sustenta en los siguientes aspectos:
- Haber quedado segundo en la votación general por detrás de la agrupación SOL inhabilitada por el TED.
- Significativa ausencia política en los distritos 3 y 5 simbólicamente los de mayor concentración del segmento electoral del bloque social popular.
- Reducción de su representación en el Concejo Municipal (de 6 a 3 concejales).
- Caída significativa de su votación: de aproximadamente 35.000 votos en su primera elección a 12.367.
- Apoyo real de solo el 13,95% del padrón electoral (88.606 habilitados).
En los datos oficiales arrojados por el TED que no contabiliza la votación de SOL por la inhabilitación y las consigan como nulos se reporta 22.268 votos blancos y nulos (29,54%).
- Además, se reporta 13.432 ciudadanos que no participaron en la votación.
- En conjunto, estos datos evidencian que más del 30% de la población expresó, de manera activa o pasiva, su rechazo o desafección frente al proceso electoral.
LAS CONSECUENCIAS DE ESTA COYUNTURA ELECTORAL
Es inevitable suponer que esta tragicomedia coyuntura post electoral tendrá como consecuencia un escenario complejo, conflictivo y tenso, donde la principal característica va a ser un Gobierno Municipal absolutamente deslegitimado, debilitado institucionalmente, políticamente arbitrario y socialmente aislado con enormes dificultades de construir gobernabilidad política y social.
Por un lado, encontrando un Concejo Municipal donde la fuerza política oficialista es débil con solamente tres concejales en un contexto que expresa una representación política dispersa y fragmentada sin contenido programático ni proyecto político, lo que implica que bajo estas condiciones la urgencia y necesidad de construir acuerdos para la gobernabilidad del ejecutivo municipal va a estar signado de estrategias y métodos donde primen las dadivas, concesiones o erogación sistemática de grandes recursos afectando a la atomizada y loteada estructura de la Alcaldía Municipal, provocando con seguridad una constante de presiones políticas, chantajes y sobornos, poniendo en permanente tensión e inestabilidad al ejecutivo municipal, inviabilizando la posibilidad de una gestión municipal con eficiencia y transparencia.
Por otro lado, la construcción de la gobernabilidad social pareciera más compleja, porque el oficialismo carente de legitimidad social, tiene una débil representación política, por lo que asumirá la nueva gestión municipal deslegitimado lo que va a ser un factor que va a condicionar su relación con la sociedad civil, organizaciones y movimientos sociales, instituciones, dirigencia vecinal, distrital y sectorial, la posibilidad de construir consensos y acuerdos, sobretodo en sectores que tradicionalmente han estado articulados al segmento electoral del bloque social popular y los distritos 3 y 5 donde la preferencia electoral se concentró y se orientó hacia la agrupación SOL, lo que podría promover que el ex alcalde Mario Baptista se articule y lidere al segmento electoral del Bloque social popular constituyéndose en una oposición dura, organizada con capacidad de movilización y con legitimidad social que puede poner en riesgo la estabilidad del alcalde Regys Medina y del gobierno municipal.
ALGUNAS REFLEXIONES A MANERA DE CONCLUSION
Un primer aspecto nos sugiere la hipótesis de que estamos en una etapa donde se evidencia la crisis estructural de la democracia, de su institucionalidad, del sistema político, la cual se manifiesta por hechos políticos y características que complejizan aún más esta coyuntura:
- Fragmentación del sistema político, de las agrupaciones y proliferación de actores, sin contenido programático, inexistencia de visión política e ideológica, débil capacidad propositiva y ausencia notoria de valores, principios, certezas y horizontes predictivos.
- Un excesivo pragmatismo clientelar en las campañas electorales. Donde prima la prebenda, los regalos, las dadivas en una suerte de libre mercado electoral, sustituyendo las ideas, los programas, las propuestas y el debate que son base fundamental de un proceso democrático.
- Las consecuencias se traducen en gestiones publicas ineficientes, prebéndales con altos niveles de corrupción y autoridades electas con limitada legitimidad social.
- La institucionalidad electoral, la normativa, los procedimientos y las resoluciones son duramente cuestionadas, siendo fácilmente objeto de presión política, manipulación y direccionamiento determinando que sus resoluciones y decisiones respondan a intereses políticos vulnerando derechos políticos, ciudadanos y civiles, debilitando la legitimidad y legalidad de la institucionalidad democrática.
Un segundo elemento tiene que ver con el urgente desafío de realizar profundas transformaciones del sistema político, orientadas por un conjunto de acciones como las sugeridas:
- Impulsar y promover un proceso de educación ciudadana con el propósito generar una ciudadanía crítica e informada.
- Fortalecer la institucionalidad de la sociedad civil y promover la participación ciudadana
- Fortalecer la institucionalidad partidaria con democracia interna, estructuras orgánicas sólidas y respetadas, formación de cuadros dirigentes y declaración de principios y documentos programáticos.
- Una profunda reforma de la ley electoral que garantice independencia, imparcialidad, regule el financiamiento de los partidos políticos, el contenido de las campañas electorales y ponga candados a la intromisión y manipulación tanto del poder político como del poder judicial en la administración de procesos electorales y sus decisiones
Sin estas transformaciones, la democracia corre el riesgo de convertirse en un mecanismo vacío, incapaz de representar los intereses colectivos y de construir un proyecto de desarrollo inclusivo y sostenible, lo que podría posibilitar de abrir la emergencia de otros métodos que permitan manifestarse y construir sus demandas a la sociedad civil organizada, sus organizaciones, movimientos sociales, sectores e instituciones que podrían provocar confrontación violencia y fragmentación social.
