El Gobierno nacional aseguró que el actual desabastecimiento de combustible en los surtidores responde a problemas logísticos y no a una falta de producto, al tiempo que anunció que el abastecimiento se normalizará de manera progresiva hasta alcanzar el 100% antes de finalizar el mes.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, explicó que la escasez obedece a tres factores principales: los más de 50 días de bloqueos que afectaron la cadena de suministro y almacenamiento, los inconvenientes registrados en la frontera entre Colchane y Pisiga —ya superados— y el endurecimiento de los controles de calidad aplicados al combustible importado para evitar fallas en su distribución.
«Para ser claro y contundente, existe el producto suficiente de diésel y de gasolina; lo que tenemos es un problema logístico para que llegue hasta los surtidores. Con el pasar de los días confiamos en que eso se va a resolver», afirmó Gálvez.
El portavoz también ofreció disculpas a la población por las largas filas registradas en las estaciones de servicio y aseguró que el Gobierno trabaja para restablecer la normalidad en el menor tiempo posible.
Por su parte, el vicepresidente nacional de Operaciones de YPFB, Víctor Hugo Blacud, informó que la empresa estatal proyecta normalizar gradualmente el abastecimiento hasta alcanzar el 100% a finales de este mes.
La autoridad explicó que uno de los principales obstáculos identificados es la limitada capacidad de los laboratorios nacionales para realizar los análisis de calidad exigidos al combustible importado, situación que ha ralentizado el proceso de distribución.
Ante esta situación, el Gobierno informó que adquirirá nuevos equipos y laboratorios para agilizar los controles y mejorar la fluidez en el abastecimiento diario.
Como parte de las medidas de fondo, Gálvez anunció que el Ejecutivo prepara un proyecto de nueva Ley de Hidrocarburos, que será remitido a la Asamblea Legislativa Plurinacional, junto con otras acciones orientadas a garantizar la seguridad energética del país.
El vocero recordó que Bolivia continúa dependiendo de la importación de diésel y gasolina debido a la falta de inversiones en exploración durante gestiones anteriores, por lo que el objetivo del Gobierno es recuperar gradualmente la soberanía energética mediante nuevas inversiones y reformas estructurales.

