El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, anunció que, junto al senador Leonardo Roca, presentará formalmente ante la Cámara de Senadores, una vez concluya el receso legislativo, un proyecto de ley para que el Impuesto a la Transferencia (IT) se convierta en el primer tributo coparticipable bajo el esquema 50-50, permitiendo una distribución más equitativa de los recursos entre el nivel central y las entidades territoriales autónomas.
La autoridad explicó que el IT genera aproximadamente Bs 7.300 millones al año en el país y que la propuesta plantea que alrededor de Bs 3.600 millones sean distribuidos entre gobernaciones, municipios y universidades públicas, fortaleciendo su capacidad de atender las necesidades de la población.
“Estamos proponiendo una medida concreta, viable y de aplicación inmediata. El 50-50 puede empezar este mismo año con un solo impuesto. No estamos hablando de una reforma imposible, sino de una decisión política para fortalecer las autonomías y devolver recursos a las regiones”, afirmó Velasco.
El gobernador sostuvo que el monto que el Tesoro General de la Nación dejaría de percibir representa una cifra menor frente a los recursos que, según datos oficiales de la gestión 2024, se destinaron para cubrir el déficit de empresas públicas.
En ese sentido, señaló que una racionalización del gasto destinado a empresas estatales deficitarias permitiría financiar la coparticipación del IT sin generar un impacto significativo sobre las finanzas públicas.
“Los números muestran que esta propuesta es perfectamente viable. Con una administración más eficiente del gasto público se pueda fortalecer a las regiones sin poner en riesgo la estabilidad fiscal del país”, indicó.
Velasco afirmó que la iniciativa busca abrir un debate serio sobre la distribución de los recursos nacionales y avanzar en el fortalecimiento del proceso autonómico mediante acciones concretas.
“Esta es una oportunidad extraordinaria para que el gobierno central les demuestre a todos los bolivianos cuál es su visión real del país: si apuesta por las autonomías y el desarrollo regional, o si prefiere seguir financiando empresas que no funcionan mientras las regiones mendigan recursos que generaron ellas mismas”, concluyó.

