Falta de combustible retrasa siembra de arroz y pone en riesgo la producción y seguridad alimentaria

La falta de combustible está retrasando la preparación de los terrenos y la siembra de arroz en el norte integrado de Santa Cruz, situación que podría afectar la producción nacional durante la gestión 2027 y generar dificultades para garantizar el abastecimiento interno.

La alerta fue lanzada por Valerio Salinas Ocampo, presidente de la Asociación de Propietarios de Ingenios Arroceros de Montero y el Norte (INGENOR), quien manifestó su preocupación por la situación que atraviesan los productores.

INGENOR está conformada por 103 propietarios de ingenios arroceros, dedicados al procesamiento de arroz en sus diferentes variedades, incluyendo producción con calidad de exportación.

Salinas explicó que el retraso en las labores agrícolas está directamente relacionado con la escasez de diésel, un insumo indispensable para la preparación de los terrenos y el desarrollo de la campaña arrocera.

“La falta de combustible está retrasando lo que es la preparación y la siembra del grano de arroz. Y eso va a afectar en la gestión próxima que se viene”, advirtió.

El dirigente agroindustrial señaló que, si la situación continúa, el país podría no contar con suficiente producción para cubrir la demanda interna.

Producción ya cayó un 30%

Salinas afirmó que la producción de arroz ya registra una reducción aproximada del 30%, porcentaje que podría incrementarse debido a la falta de combustible y otros factores que amenazan al sector productivo.

A esto se suma la posibilidad de condiciones climáticas adversas, particularmente una eventual sequía, que podría complicar aún más la campaña agrícola.

El presidente de INGENOR consideró que el momento es crítico porque los productores deben aprovechar las actuales condiciones para preparar sus tierras y sembrar, pero la falta de diésel está impidiendo cumplir con los tiempos previstos.

El contrabando también golpea a los productores

Otro de los problemas identificados por el sector es el ingreso de arroz extranjero de manera ilegal, que estaría generando una fuerte presión sobre los precios del producto nacional.

Según Salinas, existe una importante cantidad de arroz almacenado que los productores no pueden comercializar debido a que el producto extranjero se ofrece a precios inferiores al costo de producción.

Esta situación, añadió, afecta directamente la liquidez de los productores y limita su capacidad para afrontar los gastos de una nueva campaña agrícola.

Piden acciones al Gobierno

Ante este escenario, INGENOR viene acompañando las gestiones y reuniones que los productores mantienen con diferentes entidades gubernamentales, con la expectativa de encontrar soluciones a la crisis de combustible y a los demás problemas que afectan al sector.

Salinas pidió a las autoridades nacionales asumir acciones inmediatas para evitar que la situación termine repercutiendo en toda la población.

“Los diferentes ministerios deben ponerse el overol correspondiente para poder paliar esta situación, porque eso nos puede afectar a todos: a los agroindustriales y a los consumidores”, afirmó.

El dirigente advirtió que una menor producción nacional podría generar, posteriormente, un incremento en el precio del arroz y obligar al país a depender en mayor medida de producto extranjero.

Finalmente, Salinas insistió en que las medidas deben adoptarse antes de que el problema se profundice, considerando que la producción agrícola requiere planificación y que cualquier retraso en la siembra puede tener consecuencias en los meses siguientes.