Por: Rómulo Limache Orellana*
De acuerdo con los datos históricos documentados, la actual ciudad de Montero ha ostentado tres nombres incluyendo el actual y no existen otros nombres como hace algunos años se ha pretendido nombrar sin una base documental o porque a alguien se le ocurrió. Entre estos gajes, hace pocos días el respetado exponente y defensor de la cruceñidad y experimentado radialista, Andrés Lladó en una especie de reminiscencia histórica o reflexión sobre la antigüedad de Montero publicada por la página de Facebook del Gobierno Autónomo Municipal de Montero, dijo que era conocida como “Pampa de la Víbora” éste tipo de información equivocada o errónea, en el futuro podría ser mal utilizada como un dato más del pasado histórico.
Esta ciudad, hoy llamada Montero, tuvo su nombre de origen como La Víbora, un pequeño villorrio, cuya existencia documentada se traslada en el pasado al año 1764 cuando es mencionada como uno de los parajes ubicados dentro de la jurisdicción de la Catedral de San Lorenzo de la Barranca, hoy Santa Cruz de la Sierra.
La Víbora, San Ramón de la Víbora y Montero, son los nombres que ha ostentado y ostenta esta ciudad que tiene mucha historia. Otras dos nominaciones, como, Oratorio de la Víbora y Monte de la Víbora, no son nominaciones del pueblo, sino de lugares que se encontraban dentro del área geográfica de la comarca de la Víbora.
Este razonamiento no obedece a la casualidad, sino, más bien, se basa en la documentación existente en los archivos de la Iglesia católica, que se constituye en uno de los referentes más importantes de la historia de Montero, como lo es también en la historia de otros pueblos y ciudades.
En la Sinopsis Histórica del Álbum conmemorativo del cincuentenario de la Parroquia N.S. de las Mercedes y de acuerdo con los documentos encontrados, entre 1770 y 1859 eran firmados y señalados como lugar de emisión en La Víbora, cuando los actos religiosos eran regentados primero por la Parroquia N.S. de la Purísima Concepción de Portachuelo, luego por la parroquia San Juan Bautista de Bibosi, posteriormente por la Iglesia de N.S. del Rosario de Warnes, siempre como La Víbora.
Un documento emitido por la Viceparroquia San Ramón de la Víbora, con fecha 29 de junio de 1876, ya lleva el nombre del pueblo cambiado a San Ramón de la Víbora.
Este es el nombre del pueblo, hasta la promulgación de la Ley de 4 de diciembre de 1912, cuando el vicecantón San Ramón de la Víbora, es elevado al rango de cantón y pasa a denominarse Montero, en homenaje al Cnl. Marceliano Montero, militar de destacada actuación en la batalla de Ingavi.

El oratorio de La Víbora, no era más que un pequeño ambiente de oración, donde surgió con el paso del tiempo la construcción de la capilla de San Ramón Nonato, cuya bendición el 31 de agosto de 1864 dio lugar a la Fundación del pueblo con el nombre de San Ramón de la Víbora.
Monte de la Víbora, está claramente especificada en los Antecedentes de la Ley de Creación de la Provincia Warnes, publicados en el diario El País, el 31 de enero de 1920, en su página 3a, como una de las siete alcaldías políticas con que contaba el corregimiento de Montero, entre ellas: Chacras, Loma del Ambaibo, Turobo, Potrero del Obispo, Monte de la Víbora, Sidral y San Ramón, cabeza del cantón. Por tanto, Montero, no es la ciudad de cinco nombres, es la ciudad de tres nombres: La Víbora, San Ramón de la Víbora y Montero.
*Rómulo Limache Orellana, es periodista y fue miembro adjunto de la Comisión de Límites de Montero de mayo de 2018 a diciembre de 2019. Investigador de la historia de Montero.

