Montero registra un nivel elevado de presencia del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya. De acuerdo con la tercera encuesta entomológica que se realiza en la provincia Obispo Santistevan, el Índice de Breteau supera los niveles considerados aceptables y en el municipio llega a estar entre 11 y 12 por ciento.
Luis Julián Raldes, responsable de Vectores de la Red de Salud de Obispo Santistevan, explicó que un índice por encima de 10 ya es de emergencia y refleja una importante infestación de viviendas y debería llamar la atención de las autoridades de salud y de la propia población. Según los parámetros de la OMS y la OPS, el nivel aceptable es de hasta 5%.
Las autoridades de salud están realizando las encuestas en los cinco municipios de la provincia, en coordinación con los centros de salud y las direcciones municipales. Los resultados son comunicados a las autoridades municipales y dirigentes barriales para que se puedan organizar acciones de limpieza y prevención.
Raldes pidió a las familias no esperar a que aparezcan casos de dengue para actuar. La principal medida es eliminar los lugares donde el mosquito puede reproducirse, especialmente recipientes que acumulan agua durante la época de lluvias y calor. También recomendó mantener tapados los tanques y baldes, desechar latas, botellas y llantas viejas, cambiar diariamente el agua de los bebederos de mascotas y renovar el agua de los floreros.
Además, se aconseja utilizar repelente, vestir ropa que cubra brazos y piernas y colocar mosquiteros en puertas, ventanas y camas. La prevención dentro de cada vivienda es clave para reducir la reproducción del mosquito y evitar que aumenten los casos de dengue, chikungunya y zika.
Por otro lado se espera una acción más intensa y apropiada a la época de parte de las autoridades responsables de la salud en el municipio de Montero y de otros municipios de la provincia Santistevan que tienen como responsabilidad la dotación de los materiales de prevención y eliminación de criaderos, y más apoyo de las autoridades del Servicio Departamental de Salud, en la puesta en marcha de acciones directas de prevención y lucha contra la alta posibilidad de una epidemia de las enfermedades provocadas por la picadura del mosquito transmisor.

