El presidente Rodrigo Paz denunció que recibió amenazas de muerte antes de viajar a Cobija, Pando, luego de la captura de un importante integrante del Primer Comando de la Capital (PCC), una organización criminal brasileña.
La declaración fue realizada durante el acto por los 103 años de la Aviación Militar Boliviana. El mandatario señaló que las amenazas ocurrieron después de que la Policía capturara a un integrante de esta organización que operaba en Santa Cruz.
El sábado, la Policía Boliviana detuvo en Santa Cruz a Marco de Oliveira Ferreira, identificado como un alto miembro del PCC, quien se encontraba en el país de manera irregular.
Paz también recordó el caso de Sebastián Marset y cuestionó que el narcotraficante hubiera llevado una vida aparentemente normal en Santa Cruz sin ser detenido por las autoridades judiciales.
El presidente aseguró que las acciones contra el crimen organizado permitieron aumentar la incautación de aeronaves vinculadas al narcotráfico. Según indicó, la cifra pasó de un promedio de nueve o diez aviones a entre 50 y 60 en menos de un año.
Además, afirmó que más de 29 integrantes de organizaciones criminales internacionales fueron enviados a sus países de origen. También cuestionó que durante los últimos 20 años la delincuencia se haya convertido en algo habitual en Bolivia.
Sobre el asalto a una joyería en Santa Cruz, Paz calificó el hecho como un acto criminal de carácter internacional y pidió coordinación entre el Gobierno nacional, las gobernaciones, los municipios y las instituciones de seguridad para enfrentar a estas organizaciones.
Finalmente, anunció reuniones con presidentes de países vecinos para fortalecer la cooperación regional y mejorar el control de las fronteras.

