Con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los privados de libertad, este martes se llevó a cabo la segunda minga de limpieza en el bloque F del centro penitenciario, también conocido como la carceleta.
El director de Seguridad Penitenciaria del CERPROM, Fernando Galea, informó que durante la jornada se procedió a limpiar profundamente las celdas, desechar objetos en desuso como colchones viejos y mobiliario deteriorado, y verificar el estado de las instalaciones sanitarias.
“Esta limpieza es parte de un plan integral de salubridad. Estamos retirando todo lo que ya no tiene utilidad y gestionando el ingreso de nuevos colchones y materiales para mejorar la calidad de vida de los internos”, indicó Galea.
Asimismo, se inspeccionaron las tuberías de agua potable, ya que solo dos celdas del bloque F contaban con acceso al líquido vital. Se busca identificar posibles fugas y restablecer el servicio en su totalidad.
Posteriormente propondrán el traslado temporal de los internos de la carceleta al Cerprom para permitir una limpieza profunda y fumigación de las áreas comunes, especialmente para controlar la proliferación de insectos.
Galea remarcó que este tipo de intervenciones deberían realizarse al menos tres veces al año, complementadas con labores de fumigación y mantenimiento general, incluyendo trabajos de albañilería para mejorar la infraestructura de las celdas.
Esta acción forma parte de los esfuerzos institucionales para garantizar condiciones dignas de habitabilidad y velar por la salud de la población penitenciaria en Montero.
