En los valles revive la tradición del Mast’aku de Todos Santos

Costumbres que trascienden hacia los llanos orientales como efecto de la migración y se hacen parte de las expresiones culturales en ciudades como Montero con un elevado porcentaje de habitantes del interior del país y particularmente de los valles cochabambinos

El Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo instaló una mesa de ofrendas con motivo de Todos Santos, en el marco de las actividades culturales que buscan preservar las costumbres ancestrales de los valles cochabambinos. La iniciativa es liderada por la directora de Cultura, Turismo, Educación y Deportes, María Dunia Quiroga Molina, quien explicó el profundo significado del Mast’aku, también conocido como “tendido” o “mesa del día de difuntos”.

La autoridad destacó que esta tradición representa la conexión espiritual entre los vivos y sus seres queridos que partieron, quienes, según la creencia popular, regresan al mediodía del 1 de noviembre para reencontrarse con sus familias. “A esa hora se les ofrece lo que más les gustaba en vida: comida, bebida y símbolos que expresan el amor y el recuerdo de los que quedan”, expresó.

La mesa de difuntos de Quillacollo fue armada este viernes 31 de octubre, en pleno centro de la ciudad, en la plaza 15 de Agosto cumpliendo con el ritual de que no sean los familiares directos quienes la preparen, sino allegados o compadres. En ella se colocaron figuras tradicionales elaboradas con masa, como la escalera, que simboliza el ascenso entre la tierra y el cielo; los suspiros, que evocan el último aliento del difunto; los panales, que representan la dulzura de la vida; y las t’antawawas, figuras humanas de pan que simbolizan el retorno de los seres queridos.

Otros elementos destacados son el sol y la luna, que reflejan la dualidad del día y la noche, las velas que iluminan el camino de las almas, las cañas dulces que calman su sed, y las flores y frutas que expresan prosperidad y alegría.

Como parte de los ritos ancestrales y a manera de homenaje, en la víspera, el municipio realizó un recorrido por el Cementerio General de Quillacollo para recordar a ciudadanos ilustres, entre ellos el músico Teófilo Vargas, quillacolleño, autor de la letra del Himno a Cochabamba; el muy apreciado profesor Eufronio “Efito” Araníbar; el diputado Constantino Morales impulsor de la declaratoria de Quillacollo como provincia mediante Ley de 14 de septiembre de 1905; el periodista e historiador meritorio e inolvidable Emilio Rafael Peredo; el profesor Francisco Anaya; el exconcejal Tito Cartagena y el pintor Julio Guzmán, a quienes, también está dedicado el tradicional Mast’aku.

La directora subrayó que estas expresiones culturales fortalecen la identidad de Quillacollo y promueven la transmisión intergeneracional de las tradiciones andinas y de los valles de Bolivia, donde la muerte no representa el fin, sino un reencuentro espiritual con los que se fueron.

Romulo Limache Orellana

Acerca de Romulo Limache Orellana

Rómulo Limache es periodista de amplia trayectoria

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