El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, destacó como un acuerdo histórico la reunión sostenida este jueves en la ciudad de La Paz entre gobernadores, donde se consensuó una agenda de cinco puntos orientada a fortalecer las autonomías y mejorar la distribución de los recursos públicos en beneficio de las regiones.
Velasco resaltó especialmente el segundo punto del acuerdo, referido a la coparticipación tributaria, al señalar que representa el inicio del camino hacia una distribución más equitativa de los ingresos que recauda el Estado.
“Me parece que es un acuerdo histórico. Son cinco puntos que nunca antes se habían acordado entre una cantidad importantes de gobernadores. Vamos a hablar del punto número dos, que es justamente la coparticipación tributaria, que es el inicio del 50/50”, afirmó.
El gobernador explicó que la propuesta plantea implementar este nuevo esquema de forma gradual, mediante una ley que incorpore un impuesto por año, comenzando con el Impuesto a las Transacciones (IT), aunque también manifestó la apertura de las gobernaciones para evaluar alternativas técnicas que pueda plantear el Gobierno nacional.
“Vamos a pedir y exigir mediante ley que sea instalado de manera gradual, empezando por el IT, o también estamos dispuestos a aceptar opciones del Gobierno”, sostuvo.
Velasco informó que el próximo 5 de agosto, durante la reunión convocada por el presidente del Estado con los gobernadores, se presentará una propuesta técnica que permita convertir la coparticipación tributaria en una realidad dentro del Presupuesto General del Estado 2027.
“Vamos a trabajar para llevarle una solución al Gobierno, una ruta crítica y una ruta técnica posible para que el 50-50 sea una realidad en el Presupuesto General del Estado del 2027”, señaló.
La propuesta contempla avanzar de manera progresiva con la incorporación de nuevos impuestos al esquema de coparticipación hasta el año 2031, consolidando un modelo que beneficie a las gobernaciones, los municipios y las once universidades públicas del país.
Con este acuerdo, los gobernadores del país buscan sentar las bases de una reforma que fortalezca la autonomía financiera de las entidades territoriales y permita que una mayor parte de los recursos generados en el país sea administrada desde las regiones para atender con mayor eficiencia las necesidades de la población.

