El Ejecutivo de la Confederación de Gremialistas de Bolivia, César Gonzales, informó que más de 30 organizaciones de comerciantes de Montero y de las cuatro provincias del Norte Integrado determinaron rechazar el Decreto Supremo 5676, que establece un precio de Bs 18 por litro de diésel para un segmento de la cadena productiva.
Tras un ampliado realizado en Montero, Gonzales pidió al Gobierno nacional escuchar la demanda de los gremialistas y abrogar la norma. Advirtió que el incremento del costo del diésel terminará trasladándose al transporte, mayoristas y detallistas, hasta llegar al consumidor final.
El dirigente explicó que el diésel es un insumo fundamental para la producción y el traslado de mercadería desde las fronteras hacia los diferentes municipios del país. Por ello, considera que el incremento tendrá un impacto directo en el precio de los productos de primera necesidad.
Gonzales aseguró que los comerciantes atraviesan una situación económica complicada. Señaló que las ventas cayeron en más de 50% y que muchas familias tienen dificultades para pagar alquileres, créditos bancarios, medicamentos y material escolar.
Ante esta situación, pidió al Gobierno buscar otras alternativas y poner en funcionamiento las refinerías de Santa Cruz y Cochabamba para aumentar la producción de combustibles. También planteó reducir temporalmente el IVA y el impuesto a las transacciones (ITE) en el mercado interno como una medida de apoyo a las familias bolivianas.
El dirigente sostuvo que la población ya hizo suficientes esfuerzos para enfrentar la crisis económica y pidió al Gobierno tomar medidas que eviten un mayor impacto sobre los ingresos de las familias.

