Miguel Urioste, fundador de la Fundación Tierra, murió este lunes a los 78 años. Intelectual, economista, investigador y político, dedicó gran parte de su vida a estudiar y defender los derechos de las comunidades rurales y a promover un debate nacional sobre la tierra.
Nacido en Sucre en 1948, Urioste tuvo una activa trayectoria política. Fue militante del MIR y posteriormente del Movimiento Bolivia Libre (MBL). También fue diputado nacional y candidato presidencial en 1997. Durante la década de los 90 protagonizó denuncias que tuvieron fuerte impacto en la política y la economía del país.
Entre esas denuncias estuvieron los casos CAC-Fancesa, relacionado con la empresa Consultoría, Auditoría y Contabilidad (CAC Ltda.), y Bolibras S.A., una empresa vinculada a dirigentes de Acción Democrática Nacionalista (ADN).
En 1991 fundó la Fundación Tierra, institución desde la que impulsó investigaciones sobre la realidad rural y promovió el debate sobre la reforma agraria. Con los años, la organización se convirtió en un referente nacional en el estudio de los territorios indígenas y los conflictos por la tierra.
Su legado también está marcado por investigaciones críticas sobre la propiedad y el uso de la tierra. En 2011 publicó un estudio sobre la extranjerización de la tierra y mantuvo una posición firme frente al modelo agroexportador, defendiendo una producción que pudiera combinar desarrollo económico, equidad social y protección del medioambiente.
Con su muerte desaparece una de las voces que durante décadas puso en el centro del debate nacional la situación de la tierra, las comunidades rurales y el futuro del campo boliviano.

