Más de 500 productores del Norte Integrado participan este viernes 2 de octubre en la 26.ª edición de la Exposoya del Norte, organizada por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), a través de su filial en la zona, en el Centro Experimental de San Pedro.
El evento reúne a agricultores del Norte Integrado y también a productores provenientes de otras zonas, entre ellas la provincia Guarayos y el municipio de San Julián, en la antesala de la campaña de verano, etapa en la que los productores definen los cultivos y las tecnologías que utilizarán.
En un escenario marcado por el incremento de los costos de producción, la actividad puso énfasis en la necesidad de mejorar la productividad para sostener la rentabilidad del sector.
Tecnología para mejorar la productividad
Uno de los principales componentes de la Exposoya del Norte fueron las parcelas demostrativas, donde se presentaron variedades de soya de alta tecnología adaptadas a las condiciones productivas de la región, además de estrategias para el manejo integrado de malezas, plagas y enfermedades.
Estos factores tienen una incidencia directa en los costos de producción por hectárea y en el rendimiento de los cultivos.
“Cada tonelada más por hectárea que se logra con mejor tecnología significa más alimento para los bolivianos y más divisas para el país”, señaló el presidente de Anapo, Abraham Nogales.
El dirigente destacó además la importancia del complejo oleaginoso para la economía nacional y señaló que, en 2025, este sector se consolidó como el segundo rubro de exportación de Bolivia, con un valor de 1.145 millones de dólares, según los datos citados durante el evento.
“En un país con escasez de divisas como el nuestro, cada mejora de productividad en el campo tiene un efecto que trasciende al productor”, enfatizó Nogales.
El suelo, un capital productivo
Esta edición del evento incorporó un componente más marcado de sostenibilidad, con demostraciones e información sobre nutrición balanceada de cultivos, uso de bioinsumos y prácticas de manejo y conservación de suelos.
También se habilitaron parcelas demostrativas de híbridos de sorgo, planteados como una alternativa para la rotación de cultivos y el uso de cultivos de servicio, que permiten mantener una cobertura que protege el suelo entre una campaña y otra.
“La sostenibilidad es un manejo que se ve en el campo todos los días a través de la rotación, de los cultivos de servicio, las buenas prácticas agrícolas y el uso cada vez mayor de bioinsumos para que el suelo siga produciendo mañana”, afirmó el presidente de Anapo.
Este enfoque da continuidad a la agenda promovida por la organización durante el Congreso y Simposio de Agricultura Sostenible, desarrollado en septiembre junto con representantes de la academia y el sector privado.

