El fiscal general del Estado interino, José Armando Urioste Viera, anunció una auditoría jurídica integral al Ministerio Público y una reestructuración de la institución para revisar casos cuestionados, detectar posibles hechos de corrupción y recuperar la confianza de la población.
La autoridad explicó que uno de sus principales objetivos será conocer qué ocurrió en los procesos que generaron dudas y, a partir de los resultados de la auditoría, asumir las decisiones que correspondan. También aseguró que buscará transparentar el trabajo de los fiscales para que actúen conforme a la ley y no respondan a intereses particulares.
Urioste considera que la credibilidad de la Fiscalía solo podrá recuperarse cuando sus funcionarios trabajen con responsabilidad y respeto al Estado de Derecho. Por ello, anunció una reingeniería institucional que también alcanzará decisiones y actuaciones de anteriores gestiones.
Otro de los cambios que plantea es terminar con el ingreso de personal por recomendaciones o relaciones personales. Aseguró que su intención es contar con profesionales preparados, capaces de atender las necesidades de la población y garantizar un servicio eficiente.
Sobre el tiempo que permanecerá en el cargo, explicó que su interinato se extenderá hasta que la Asamblea Legislativa designe al nuevo fiscal general, de acuerdo con la normativa vigente. De esta manera, sostuvo que no se producirá un vacío de autoridad una vez cumplido el plazo inicial de 90 días.
Finalmente, pidió a los ciudadanos que denuncien cualquier caso de corrupción o extorsión dentro del Ministerio Público y que no tengan miedo de hacerlo. Urioste cuenta con 35 años de experiencia como abogado y anteriormente trabajó en la Fiscalía, Defensa Pública y el Órgano Judicial, donde también ejerció como juez, vocal y decano del Tribunal Departamental de Justicia del Beni.

