El principal centro de atención de salud de Montero, el hospital Alfonso Gumucio Reyes cumplió 59 años de prestar atención a pacientes de Montero y de municipios de las cuatro provincias del Norte Integrado, e inclusive de otras provincias aledañas constituyéndose en un importante hospital de referencia.
Por lo expresado por el presidente del Colegio Médico de Montero Freddy Calisaya, este nosocomio además de prestar atención a la población que requiere sus servicios en prestaciones de salud, también es formador de recursos humanos como médicos y enfermeras, actualmente también es un centro de formación de especialistas, lo que constituye un orgullo para Montero y Santa Cruz.
Por su parte, el médico Humberto Vargas, representante del Colegio Médico de Santa Cruz, que también presta servicios en este hospital, se refirió a las necesidades y problemas que sufre el sector de trabajadores en salud como consecuencia de la pandemia y ante la falta de atención de parte del Gobierno que no responde a las demandas de este sector.
El alcalde, Regys Medina, a tiempo de felicitar y agradecer al personal que presta servicios en este hospital, manifestó que el Gobierno Municipal ha destinado Bs. 36.136.000 para su refacción que ya se encuentra en marcha, además de la dotación de nuevos equipos, entre ellos, dos máquinas de anestesia que ya están en proceso de adquisición, uniformes para el personal de salud, ropa de cama, lavadoras de 100 kilos, medicamentos y reactivos.
El hospital Alfonso Gumucio Reyes que a pesar de los servicios que prestó en determinado momento con especialidades de tercer nivel, no ha podido ser reconocido como un segundo nivel, por falta de algunos detalles administrativos y de infraestructura. Sin embargo sus servicios son fundamentales en la preservación de la salud de los montereños y de los habitantes de otras provincias aledañas.
Se espera una mejor oportunidad para que pueda contar con mejores condiciones y siga siendo el referente de la prestación de servicios de salud, al margen de lo que podrá significar el funcionamiento del hospital de tercer nivel, cuya apertura, todavía se deja esperar.

