La reciente visita de la barra del club Oriente Petrolero a Montero para apoyar a su equipo en el partido jugado este domingo en el estadio Gilberto Parada, ha dejado preocupación en los vecinos del Distrito 4, que denunciaron daños y disturbios provocados por jóvenes iracundos a su paso por la plaza del barrio La Floresta que se encuentra rodeada de locales de comercio y presencia de ciudadanos y familias con niños en el atardecer de domingo.
El Director de Seguridad Ciudadana del municipio Gonzalo Serrano informó que, pese a reuniones previas con las instituciones involucradas y representantes de las barras, los compromisos asumidos no se han respetado.
De acuerdo con la información de Serrano, en este último operativo, la Policía desplegó un plan reforzado con 150 efectivos para controlar los accesos y el retorno de hinchas hacia la ciudad de Santa Cruz antes, durante y después del partido. Sin embargo, se presume que uno de los buses que transportaba a la hinchada se adelantó al contingente, lo que habría facilitado los actos vandálicos denunciados por la ciudadanía.
“La población siente temor. En lugar de vivir una fiesta deportiva, nuestros vecinos están angustiados por las acciones de estas personas que no vienen a alentar a su equipo, sino a provocar actos vandálicos”, sostuvo la autoridad.
Ante esta situación, se está analizando este tipo de comportamiento de los hinchas que vienen de Santa Cruz, especialmente los de Oriente Petrolero y se planifican medidas adicionales para el próximo encuentro deportivo, en que Oriente Petrolero jugará de visitante ante Guabirá de esta ciudad.
Se espera que la Subgobernación, responsable del evento, tomará contacto con la Secretaría de Deportes para coordinar nuevas acciones que prevengan futuros disturbios.
El gobierno municipal, aunque no tiene responsabilidad directa en la organización del torneo de fútbol, se comprometió a acompañar a los vecinos en sus denuncias ante la FELCC, y sugirió al alcalde enviar notas oficiales al subgobernador, a la Secretaría de Deportes y a los equipos cruceños, expresando el malestar de la comunidad.
Lo que se quiere es devolver la tranquilidad a nuestra gente. Estos partidos deberían ser una fiesta deportiva y sin embargo, provocan susceptibilidad y miedo en la población por el comportamiento violento de los seguidores del equipo de Oriente, enfatizó el Director de Seguridad Ciudadana.
