Los trabajadores en salud del Norte Integrado iniciaron este martes un paro de 48 horas como medida de presión ante el incumplimiento en el pago del bono de vacunación, beneficio que debía ser cancelado por la Gobernación de Santa Cruz hasta el 6 de julio.
La determinación fue asumida en un ampliado regional de la Federación de Trabajadores en Salud y podría escalar a una huelga indefinida si no se atiende la demanda.
El dirigente regional Hernán Noya explicó que esta segunda medida de presión responde a la falta de respuesta oficial y al incumplimiento de un compromiso firmado por las autoridades.
“La Gobernación argumenta que no hay dinero, pero existe un compromiso que establece claramente el plazo de pago. No vamos a esperar 45 días, como ha sugerido el secretario de Salud. De no recibir el pago tras estas 48 horas, se definirá un paro de 72 horas y, posteriormente, huelga indefinida”, advirtió.
La medida de protesta es parte de una movilización nacional, ya que el bono tampoco ha sido cancelado en otros departamentos del país. Los trabajadores demandan que el Gobierno central intervenga y se declare paro nacional, responsabilizando a las gobernaciones por el incumplimiento del beneficio.

Pese al paro, los servicios de emergencia, internación y atención de urgencias están garantizados. Así lo confirmó Johnny Guzmán, director del Hospital Alfonso Gumucio Reyes, quien explicó que solo se ha suspendido la atención en consulta externa, ya que gran parte del personal se encuentra acatando la medida.
“La consulta externa está paralizada, pero los demás servicios están funcionando normalmente. Se garantiza la atención en casos de urgencia”, aseguró Guzmán.
Los trabajadores en salud reiteran su compromiso con la población y hacen un llamado a las autoridades para que se dé una solución inmediata y se eviten mayores perjuicios a los pacientes y a los propios servidores de salud.
