El gerente de la Red de Salud de la provincia Obispo Santistevan, Juan Saavedra, aclaró que el carnet de vacunación contra el sarampión no será un requisito obligatorio para el retorno a clases presenciales este lunes 28 de julio. Sin embargo, su presentación será una herramienta importante para verificar qué estudiantes aún no han sido inmunizados y garantizar su protección.
En una reunión sostenida con representantes de la Junta Distrital de Padres de Familia, Saavedra abordó las preocupaciones existentes sobre el sarampión en el país y explicó los protocolos que se aplicarán en las unidades educativas para evitar contagios.
“Debemos aplicar filtros como los que ya conocemos por influenza o Covid-19. Si un niño presenta síntomas gripales, no debe asistir a clases, o en su defecto, debe usar barbijo. El sarampión se transmite a través de fluidos nasales y comparte síntomas con otras enfermedades respiratorias”, explicó la autoridad en salud.
También destacó que es fundamental que los padres verifiquen el estado vacunal de sus hijos de 1 a 14 años. Si un niño no ha recibido la dosis correspondiente, debe acudir al centro de salud para recibirla, ya que la campaña está dirigida únicamente a quienes no han sido vacunados previamente.
“La vacuna no es a libre demanda. Es exclusiva para los niños y adolescentes de 10 a 14 años que nunca recibieron una dosis. Si ya cuentan con su esquema completo, no es necesario volver a vacunarlos”, precisó Saavedra.
Montero presenta una alta cobertura de vacunación, aunque no se alcanzó el 100%. Por ello, el Ministerio de Salud y el SEDES asignaron una cantidad limitada de dosis, orientadas a cubrir el porcentaje restante de la población infantil y adolescente que no fue inmunizada entre 2020 y 2024.
Respecto a la exigencia del carnet para el ingreso escolar, Saavedra reiteró que no será impedimento para que los niños retornen a clases, pero sí se solicitará a los padres que lo presenten o que verifiquen el estado vacunal de sus hijos en los centros de salud.
La Red de Salud insiste en la coordinación con maestros y padres de familia, quienes son parte fundamental de los filtros escolares y de la identificación temprana de posibles casos.
