Un grupo de privados de libertad del Centro de Rehabilitación Productiva Montero, CERPROM, alcanzó un importante logro en su formación personal al culminar sus estudios como bachilleres en humanidades y técnicos medios en agropecuaria y artesanías, tras un proceso formativo desarrollado con el Centro de Educación Alternativa (CEA) Carlos Villegas Quiroga. El acto de promoción se convirtió en un espacio de reconocimiento al esfuerzo, la disciplina y la decisión de superación personal asumida por los internos.
Autoridades del recinto penitenciario destacaron que este resultado es fruto del sacrificio diario y de la constancia demostrada por los estudiantes, quienes aprovecharon la oportunidad de formarse pese a las limitaciones propias del encierro. Se resaltó que el aprendizaje no tiene edad ni contexto, y que la educación representa un peldaño fundamental para la reinserción social, permitiendo a los privados de libertad proyectarse hacia un futuro distinto al momento de recuperar su libertad.
Durante el acto, también se puso en valor el apoyo de las familias, consideradas un pilar clave en el proceso educativo y emocional de los graduados. El acompañamiento constante, incluso en condiciones adversas, fue reconocido como un factor determinante para que los estudiantes mantengan la motivación y culminen sus estudios.
Desde el área de Régimen Penitenciario del Norte Integrado se enfatizó que estos logros demuestran que dentro de los centros penitenciarios sí es posible avanzar cuando existe voluntad. Asimismo, se anunció que se realizan gestiones para que los flamantes bachilleres no se queden únicamente en ese nivel y puedan continuar su formación profesional, incluyendo estudios de licenciatura, en coordinación con las instancias correspondientes.
Por su parte, la representante del CEA Carlos Villegas Quiroga subrayó que la graduación representa el cierre de una etapa y el inicio de otra, tanto para quienes obtuvieron el bachillerato como para los técnicos medios. Recordó que el proceso incluyó formación teórica y práctica desde niveles básicos hasta la culminación del nivel técnico medio, destacando la responsabilidad, puntualidad y compromiso demostrados por los participantes a lo largo de su formación.
La promoción fue valorada como un ejemplo del impacto positivo de la educación alternativa en contextos de privación de libertad, reafirmando que la capacitación y el aprendizaje son herramientas fundamentales para la rehabilitación, la dignificación personal y la construcción de nuevas oportunidades de vida.
