El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, responsabilizó este martes a la gestión del expresidente Luis Arce por la “mala calidad” de la gasolina distribuida en el país y aseguró que los combustibles que actualmente importa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) cumplen con todas las certificaciones de calidad.
La autoridad afirmó que la gasolina importada “cumple todas las características y especificaciones técnicas” y que, al mezclarse con el etanol —que también cumplía los parámetros establecidos—, no debía generar problemas en los motores de los vehículos.
“El problema surgió con lo que se heredó de la anterior administración, donde se reutilizaba, valga el ejemplo coloquial, como cuando se vuelve a usar aceite para cocinar”, sostuvo Medinaceli, al explicar que los residuos acumulados en los tanques de almacenamiento afectaron la calidad del combustible.
Las declaraciones se dan en medio de denuncias de conductores particulares y del transporte público, quienes reportaron fallas mecánicas. Expertos señalaron que se detectó la presencia de carbonilla —polvo fino de carbón— en los motores, lo que con el tiempo puede ocasionar daños severos.
Ante esta situación, Medinaceli indicó que se adoptó como medida reducir la mezcla de etanol e introducir combustible de mejor calidad, con el objetivo de corregir el problema. Explicó que los inconvenientes se originaron en los tanques de YPFB debido a residuos de líquidos almacenados durante la anterior gestión.

