Mediante la Resolución Administrativa 017/2026, el Gobierno aprobó el uso de la tecnología HB4 en soya para su producción comercial en territorio nacional. El anunció lo dio este sábado el ministro de Planificación del Desarrollo y Medioambiente, Fernando Romero, en el acto central de Exposoya, el evento tecnológico por excelencia del sector soyero en Bolivia, organizado cada año por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo).
“Esta decisión responde a una visión clara: Bolivia no puede quedarse rezagada en el acceso a tecnologías que ya están siendo utilizadas por nuestros competidores, por nuestros amigos productores de otros países”, aseveró el ministro ante productores, representantes de Anapo, y autoridades nacionales, departamentales y municipales. La tecnología HB4 permite que los cultivos tengan mayor tolerancia a condiciones de estrés hídrico y sequía, ayudando a mantener la productividad y mejorar el rendimiento.
Este anuncio es crucial para la sostenibilidad de la soya, un cultivo estratégico para la economía de Bolivia. Durante la última década, generó más de 12 mil millones de dólares en exportaciones y se constituyó en el principal cultivo generador de divisas del país. Su impacto positivo va más allá de los números, pues respalda la seguridad alimentaria, al sostener la producción de carnes de pollo, res y cerdo, y la obtención de leche y huevos.
Antes de la entrega oficial de la Resolución Administrativa 017/2026 en manos del presidente de Anapo, Abraham Nogales, del presidente de la filial Cuatro Cañadas, Joel Eyzaguirre, y del gerente general de Anapo, Jaime Hernández, Romero destacó la “firme convicción del Gobierno” al llevar adelante el proceso de aprobación definitiva para el uso de esta tecnología en el país, “camino a una liberación plena de todas las tecnologías”.
Próximos desafíos
“Producir más también exige exportar mejor. Y ahí enfrentamos un desafío estructural: debemos mejorar nuestra infraestructura productiva y la logística de exportación”, subrayó el presidente de Anapo, Abraham Nogales, durante el acto central de la edición 32 de Exposoya, la primera con presencia de autoridades del gobierno de Rodrigo Paz. Ante el potencial incremento de la producción, Anapo llamó al Gobierno y a los actores de la economía a boliviana a enfrentar un desafío estructural: la mejora de la infraestructura productiva y la logística de exportación.
Nogales precisó que –bajo ese marco– una de las primeras tareas es el desarrollo de Puerto Busch, terminal portuaria que representa una oportunidad estratégica no solo para el sector, sino para la inserción de toda Bolivia a mercados internacionales. Contar con una salida soberana y eficiente al Atlántico no solo fortalecería la competitividad y crecimiento del sector soyero, sino de toda la cadena agroindustrial y exportadora.
El presidente de Anapo indicó el interés del sector para impulsar la homologación y aprobación de más eventos de biotecnología en soya, maíz y trigo, lo que permitirá al sector dar un salto tecnológico y ampliar su contribución al país en divisas, empleo, transporte, industria y comercio. Estudios técnicos demuestran que, con acceso a biotecnología, el país podría incrementar sus rendimientos de soya hasta en un 30% sobre la misma superficie cultivada. Esto significa producir más y ser tan competitivos como los países del Mercosur, con los que la producción soyera boliviana compite en los mercados internacionales.

