Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) continúa sin presidente tras la reciente renuncia de Claudia Cronenbold, en medio de una creciente crisis institucional que genera preocupación en el sector hidrocarburífero.
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, advirtió en una entrevista con la red Unitel que la estatal atraviesa una situación crítica, señalando que en la actual gestión gubernamental “se devoró dos presidentes”, en referencia a la salida de Yussef Akly, a fines de marzo, y de Cronenbold, este 22 de abril.
Ríos sostuvo que la empresa requiere una “cirugía mayor” a través de una ley que permita una reestructuración profunda. “Tal y como opera actualmente, es una bomba de tiempo”, alertó, al tiempo de señalar la necesidad de generar consensos políticos para encarar una reforma que redefina sus funciones y reduzca su tamaño operativo.
La renuncia de Cronenbold se hizo pública mediante una carta difundida en redes sociales, apenas 21 días después de haber asumido el cargo. En el documento, la exautoridad reveló que, tras un diagnóstico técnico y administrativo, encontró “un estado institucional significativamente más deteriorado de lo previsto”.
Este escenario ha dejado a la petrolera estatal sin una cabeza visible, mientras se espera que el Gobierno designe en los próximos días a una nueva autoridad que asuma el desafío de encarar la crisis.
Según analistas, la situación de YPFB no solo está vinculada a los problemas en la distribución de combustibles, sino también a cuestionamientos relacionados con presuntos hechos de corrupción y debilidades estructurales en su gestión.
La designación del nuevo presidente será clave para definir el rumbo de la empresa estatal en un contexto marcado por la incertidumbre y la urgencia de reformas.

