Regys Medina convoca a la unidad entre concejales para impulsar el desarrollo de Montero

Tras el acto de juramentación y posesión, el alcalde reelecto de Montero, Regys Medina, hizo un llamado a la unidad a todos los concejales municipales, con el objetivo de trabajar de manera conjunta en la implementación de políticas públicas que beneficien a la población.

La autoridad municipal destacó la importancia de dejar de lado las diferencias políticas y priorizar el bienestar colectivo, asegurando que su gestión estará enfocada en responder a las necesidades de los barrios y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

“Ahora son otros tiempos en los que hay gobiernos que quieren trabajar de la mano, tanto a nivel central como departamental y municipal. Hay que despojarse de los colores políticos y trabajar en unidad con los vecinos, escuchando sus problemas y buscando soluciones”, expresó Medina.

Asimismo, anunció que su administración mantendrá una amplia coordinación con el gobernador Juan Pablo Velasco y el presidente Rodrigo Paz, con el fin de gestionar proyectos y obras que impulsen el desarrollo de Montero.

El alcalde también resaltó que la población espera resultados concretos, como la ejecución de obras y la llegada de proyectos a los distintos barrios. En ese sentido, recordó que en su anterior gestión se lograron avances trabajando de manera conjunta con el Concejo Municipal, pese a las dificultades económicas.

“La gente está esperando soluciones y oportunidades. Cuando se trabaja en unidad, los resultados son favorables. Por eso invito a todos los concejales y autoridades a sumar esfuerzos por el bien de Montero”, afirmó.

Acto previo de fe y compromiso

Horas antes de la juramentación, el alcalde Regys Medina y los concejales municipales participaron en una misa de acción de gracias en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, donde encomendaron a Dios la nueva gestión.

En un ambiente de recogimiento, las autoridades renovaron su compromiso de servir a la población con responsabilidad, unidad y vocación de servicio, poniendo en manos de Dios las decisiones que marcarán el rumbo del desarrollo del municipio.