Montero celebrará Corpus Christi con misa presidida por Monseñor Sergio Gualberti en el estadio Gilberto Parada

La comunidad católica de Montero se prepara para celebrar la solemnidad de Corpus Christi este jueves con una multitudinaria eucaristía que será presidida por Sergio Gualberti en el estadio Gilberto Parada. La actividad es organizada por la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes y congregará a fieles de distintos sectores de la ciudad.

El padre Oscar Torrez invitó a toda la población a participar de esta importante manifestación de fe que se celebra en todo el país y que en Montero tendrá una programación especial.

“Montero no quiere quedar ausente de esta gran celebración. Mientras Santa Cruz realiza su actividad en la Catedral y otras comunidades organizan sus propios actos, nosotros celebraremos Corpus Christi el jueves a las cuatro de la tarde con la presencia de Monseñor Sergio Gualberti, quien presidirá esta maravillosa solemnidad”, expresó.

Las puertas del estadio estarán abiertas desde las 14:30 para facilitar el ingreso y acomodo de los asistentes. Para la organización del evento se distribuyen manillas de ingreso con un costo de Bs 8 cada una o dos por Bs 15.

Tras la celebración eucarística se realizará una procesión por las principales calles de la ciudad, que concluirá en el atrio de la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, donde el arzobispo ofrecerá una reflexión final y la bendición a los fieles.

El sacerdote destacó que la festividad será también una oportunidad para elevar oraciones por la paz y la unidad del país en medio de la coyuntura social que atraviesa Bolivia.

“Queremos pedir a Dios por la paz, la tranquilidad y el diálogo que tanto necesita nuestro país. Corpus Christi es una expresión de fe, pero también un momento para reflexionar sobre la convivencia, la fraternidad y la presencia de Cristo entre nosotros”, manifestó.

La Iglesia Católica reiteró la invitación a las familias montereñas para participar de esta celebración religiosa, considerada una de las más importantes del calendario litúrgico, y vivir una jornada de fe, oración y esperanza.