La falta de diésel llevó este jueves a productores y pobladores de Chané Independencia al norte de la provincia Obispo Santistevan a bloquear la carretera por más de cuatro horas para exigir una solución al desabastecimiento de combustible. La protesta refleja una preocupación que crece en el norte cruceño: la cosecha está en riesgo porque los productores no tienen el diésel necesario para hacer funcionar sus máquinas y trasladar la producción.
Una productora cañera explicó que no puede cosechar su caña debido a la falta de combustible. Señaló que no solo necesita diésel para su maquinaria, sino que también los trabajadores encargados del corte de caña y los transportistas le exigen combustible para poder realizar sus tareas. Según relató, los productores llevan dos semanas o más haciendo filas y, después de esperar entre dos y tres semanas, apenas consiguen entre 200 y 400 litros.
La situación se vuelve más complicada porque una máquina puede consumir alrededor de 100 litros de diésel por día, por lo que las cantidades que logran obtener resultan insuficientes para mantener el ritmo de trabajo. Los productores aseguran que la falta de combustible ya está frenando tanto la cosecha como las labores de preparación de terrenos y siembra.
El alcalde de Fernández Alonso, Eliezer Arellano, se sumó al reclamo y cuestionó las promesas del Gobierno sobre la normalización del abastecimiento. Recordó que se había anunciado que las cisternas ingresarían y que las filas desaparecerían, pero sostuvo que las colas continúan y que incluso el pasado 6 de agosto los pobladores tuvieron que pasar la jornada esperando combustible.
Arellano afirmó que la situación ya genera preocupación entre productores y transportistas. Señaló que mantiene reuniones con el sector del transporte y que se ha dado un plazo de 10 días para esperar una solución. Advirtió que no puede frenar eventuales medidas de presión porque los productores tienen sus cultivos sin cosechar y algunas labores de siembra también fueron suspendidas por la falta de diésel.
El problema, además, no se queda únicamente en el campo. La falta de combustible afecta al transporte encargado de sacar la producción y puede terminar repercutiendo en el abastecimiento de alimentos y en la economía de las familias. Por eso, los movilizados de Chané piden al Gobierno una respuesta concreta y un suministro suficiente que permita reactivar las labores productivas.
Mientras tanto, los productores mantienen la advertencia de que podrían volver a movilizarse si no encuentran una solución. El reclamo central sigue siendo el mismo: contar con diésel suficiente y oportuno para cosechar, sembrar, transportar la producción y evitar mayores pérdidas en una de las principales zonas productivas de Santa Cruz.

