Quillacollo vivió este sábado una de las jornadas más importantes de la festividad de la Virgen de Urcupiña, con la presencia de miles de fieles que llegaron para participar de la misa central y acompañar la tradicional procesión por las calles del centro de la ciudad.
La celebración tuvo como acto principal una misa realizada desde las 11:00 en el atrio del templo de San Ildefonso, presidida por el obispo de Cochabamba. Participaron sacerdotes de la parroquia y de distintas comunidades de la región, además de autoridades civiles y militares.
El templo de San Ildefonso fue preparado especialmente para esta fecha. Y fue decorado con flores blancas, guirnaldas y figuras de ángeles, con el camarín de la Virgen como principal centro de la decoración. Devotos y gremios de la ciudad participaron durante varios días en los trabajos de preparación y acondicionamiento del templo.
La Virgen recorrió el centro de Quillacollo
Después de la misa, la imagen de la Virgen de Urcupiña salió en procesión por el centro histórico de Quillacollo. La efigie fue llevada en andas y bajo palio, acompañada por autoridades, fraternidades y miles de peregrinos.
A su paso por las calles, los vecinos y visitantes expresaron su devoción con aplausos, oraciones y otras muestras de fe.
La jornada del 15 de agosto tiene un significado especial porque la festividad está vinculada con la celebración católica de la Asunción de María. De acuerdo con la tradición, el recorrido de la procesión conserva buena parte de su trazado desde principios del siglo XX y atraviesa calles que forman parte del núcleo original de Quillacollo, además de la plaza principal.
El municipio considera esta procesión como una de las expresiones más antiguas de la festividad.
Música, danza y fe
La celebración también tuvo una de sus mayores expresiones el viernes, con la tradicional entrada folklórica. La actividad llenó de música, danza y color las calles de Quillacollo y reunió a 84 fraternidades, que recorrieron aproximadamente cinco kilómetros.
La entrada folklórica forma parte de la manifestación de fe que acompaña a la festividad y reúne cada año a miles de participantes y espectadores.
La fiesta continúa en el Calvario
La festividad continúa este domingo con la tradicional peregrinación al Calvario, en el cerro de Cota al sur de la ciudad de Quillacollo, un lugar que la tradición relaciona con el origen de la devoción a la Virgen de Urcupiña, donde, de acuerdo con los relatos, la imagen de María, la madre de Jesús se apareció a una pastorcita.
Durante estos días, Quillacollo se convierte en punto de encuentro para miles de devotos que llegan desde diferentes lugares de Bolivia y otros países. Oración, procesión, música, danza y peregrinación se unen en una celebración en la que los fieles llegan para renovar sus promesas, agradecer y expresar su fe.

