El Gobierno nacional defendió la decisión de fijar en Bs 18 el litro de diésel para los grandes consumidores y aseguró que la medida busca sincerar el precio del carburante, reducir el contrabando y acabar con las largas filas en los surtidores.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, explicó este lunes que el Decreto Supremo 5676 establece un precio cercano al costo de importación del diésel para empresas, industrias e instituciones que compran grandes volúmenes directamente. Afirmó que durante años el verdadero costo del combustible no fue reflejado y que esa situación terminó afectando las finanzas del país.
Blanco sostuvo que el problema no podrá resolverse de inmediato y pidió considerar el actual periodo como una etapa de transición. Señaló que el Gobierno necesita tiempo para reconstruir una economía que, según dijo, quedó seriamente afectada durante los últimos 20 años.
La medida también pretende cerrar el negocio del contrabando y la reventa de carburantes. De acuerdo con el Gobierno, algunos grupos compran el diésel subvencionado a Bs 9,80 por litro y luego lo revenden en países vecinos o en el mercado negro por encima de Bs 15, llegando incluso a Bs 20. Esta situación, según la versión oficial, contribuye al desabastecimiento y a las largas filas en las estaciones de servicio.
El nuevo decreto no cambia el precio para el resto de los usuarios. Transportistas, particulares y demás consumidores continuarán pagando Bs 9,80 por litro. El precio de Bs 18 se aplicará específicamente a los grandes consumidores, como empresas, industrias e instituciones que requieren importantes cantidades de diésel para desarrollar sus actividades.

