Jaime Dunn pide que el ajuste comience por el Estado y no por los ciudadanos

Tras conocerse el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que plantea reducción de gastos y subvención, el político y analista financiero Jaime Dunn sostuvo que cualquier proceso de ajuste debe comenzar por el Estado y no trasladar el costo a los ciudadanos.

Dunn advirtió que las familias bolivianas ya han soportado pérdidas de salario, ahorro y poder adquisitivo. “Los ciudadanos ya hicieron su parte; ahora le toca al Estado”, afirmó mediante redes sociales.

Afirmó que el FMI llega cuando el Estado “ya produjo la crisis y se quedó sin dinero para ocultarla” y planteó tres advertencias sobre el proceso de estabilización.

Como primer punto, señaló que “el ajuste debe empezar por el Estado, no por el ciudadano”. Según Dunn, no corresponde corregir el exceso de gasto estatal mediante mayores cargas sobre quienes ya lo financian.

En segundo lugar, Dunn sostuvo que el endeudamiento debe estar vinculado a la implementación de reformas. Consideró que asumir deuda para reformar puede ser razonable, pero cuestionó recurrir al financiamiento sin modificar las estructuras que, a su juicio, originaron los problemas.

Como tercer elemento, afirmó que un acuerdo con el FMI puede contribuir a ordenar la macroeconomía, pero no reemplaza una “gran reforma institucional” que involucre a la justicia, inversión, desregulación, propiedad privada, apertura y límites al poder.

“Las reformas no deben hacerse porque las exige el FMI, sino porque Bolivia las necesita”, sostuvo.

Finalmente, Dunn afirmó que el organismo internacional puede contribuir a ordenar las cuentas, pero que la construcción de un nuevo modelo económico e institucional corresponde al país.

“No usemos dólares nuevos para financiar el mismo Estado viejo”, concluyó.

El Gobierno, por su parte, ya ha anunciado que ha tomado acciones de ajuste como la reducción de burocracia en un 30% y otros gastos, como en empresas públicas. Destacó que el programa económico contempla la estabilización y el manejo de la inflación mediante mecanismos como el control de la masa monetaria. Entre sus metas está reducir paulatinamente el déficit fiscal y acumular reservas.

También el Ejecutivo enfatizó que el programa no descarta medidas sociales como los bonos, para contrarrestar los efectos de la transición económica.

*Fuente: ERBOL