Un suboficial del Ejército fue enviado con detención preventiva por 180 días al penal de Montero, imputado por el presunto delito de asesinato del comandante del Regimiento Manchego Juan Javier Soliz Cáceres, crimen ocurrido el pasado 31 de mayo.
El militar Vismar G. I. de 36 años que inicialmente fue imputado por encubrimiento, fue vinculado directamente al hecho tras dar positivo a la prueba de guantelete (absorción atómica), lo que confirmaría que disparó un arma de fuego el día del asesinato.
Imputación formal y pruebas claves
El fiscal Luis Alberto Lafuente, encargado del caso, informó que la audiencia de medidas cautelares concluyó con la determinación judicial de prisión preventiva para el suboficial, quien estaba destinado en la unidad militar de Montero.
“Esta persona es la misma que, el 2 de junio, dejó cinco panfletos con mensajes falsos para desviar la investigación, tratando de incriminar a presuntos autores del trópico de Cochabamba. Gracias a las cámaras de seguridad, se lo identificó plenamente”, explicó el fiscal.
Aunque en un inicio el acusado fue imputado por encubrimiento y almacenaje peligroso, el desarrollo de la investigación y los resultados forenses llevaron a la Fiscalía a presentar una nueva imputación por asesinato.
Según la Fiscalía, el militar intentó justificar el uso de su arma el 30 de mayo indicando que había disparado contra una nutria, argumento que fue refutado por sus compañeros, quienes afirmaron que el animal ya estaba muerto y que el suboficial solo le tomó una foto.
La prueba de absorción atómica y otros elementos reunidos por el Ministerio Público fueron determinantes para que el juez disponga la detención preventiva, mientras continúan las investigaciones.
