La reciente aprobación en la Cámara de Senadores del incremento del presupuesto nacional destinado a la salud al 10% fue recibida con optimismo en Montero. Adela Ortiz, representante del Observatorio de Derechos Humanos, valoró la medida como un paso fundamental para fortalecer el sistema sanitario, en un momento en el que la población enfrenta graves dificultades para acceder a una atención médica oportuna.
Ortiz recordó que durante años los hospitales han trabajado con limitaciones severas, lo que obliga a muchos pacientes a peregrinar en busca de atención, medicamentos o tratamientos que no siempre encuentran, o no pueden acceder por sus dificultades económicas. Señaló que esta situación se agrava en casos de enfermedades crónicas como cáncer, diabetes o problemas de salud mental, donde la falta de recursos ha sido más evidente.
La dirigente destacó que actualmente el presupuesto apenas alcanzaba el 6% y que, pese al esfuerzo de médicos y enfermeras, en la región del norte integrado aún existe un déficit superior a los dos mil ítems de personal de salud, según un informe del Sedes emitido en 2016. Considera que la nueva asignación de recursos permitirá avanzar en la cobertura de estas necesidades.
Asimismo, recordó el rol del padre Mateo en la promoción de esta demanda ciudadana, que buscaba garantizar un presupuesto justo para la salud pública. Ortiz sostuvo que el incremento no solo representa un alivio para los hospitales, sino también una esperanza de que el Sistema Único de Salud (SUS)pueda avanzar hacia un funcionamiento pleno, ya que hasta ahora no cubre el cien por ciento de su objetivo previsto.
Adela Ortiz, concluyó señalando que la medida es una buena noticia para todos los bolivianos, pues nadie está exento de enfermar y cada consulta, medicamento o tratamiento implica un costo que muchas familias no pueden cubrir sin el respaldo del Estado.

