La epidemia de chikungunya continúa en ascenso en el departamento de Santa Cruz, que bordea los 3.000 casos confirmados y registra tres fallecimientos, según informó el Servicio Departamental de Salud (Sedes).
El jefe de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, señaló que la curva epidemiológica aún no ha alcanzado su punto máximo. “Estamos aún en el ascenso de la curva epidemiológica. A la fecha no hemos llegado al pico”, precisó.
Durante la última semana epidemiológica se notificaron 1.515 nuevos casos, alcanzando una positividad del 65%, la más alta desde el inicio de la epidemia. Actualmente, 32 pacientes permanecen internados en centros de salud públicos y privados, de los cuales siete se encuentran en estado grave. Entre estos últimos, tres son neonatos, quienes presentan una evolución favorable.
Asimismo, se confirmaron tres óbitos en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra: dos personas de sexo masculino y una de sexo femenino, de 83, 56 y 78 años de edad. El último fallecimiento fue reportado el día de ayer.
Hurtado aseguró que durante el feriado se garantizó la atención médica, la provisión de medicamentos y la toma de muestras en todos los centros de salud. “No hay paciente que se haya ido sin medicación”, afirmó.
De acuerdo con el reporte oficial, Santa Cruz de la Sierra concentra el 55% de los casos. El Sedes ejecuta fumigaciones diarias en los municipios afectados y anunció intervenciones inmediatas en las zonas donde se identifiquen criaderos del mosquito transmisor.
En el marco de las directrices del Gobernador, la institución continuará con acciones sostenidas de vigilancia epidemiológica, control vectorial y atención médica. No obstante, las autoridades reiteraron que el control efectivo de la epidemia depende también de la participación activa de la población, principalmente mediante la eliminación de criaderos de mosquitos en los domicilios.
