Pacientes de la Chiquitania ya reciben atención y tratamiento contra el cáncer en Montero

La campaña de detección de cáncer realizada en San Ignacio de Velasco comenzó a mostrar sus primeros resultados esta semana. Pacientes que fueron identificados en la Chiquitania ya llegaron al Hospital de Tercer Nivel Montero, donde, a través del Sistema Único de Salud (SUS), algunos completan sus estudios y otros ya comenzaron tratamiento contra diferentes tipos de cáncer.

Cada caso cuenta con una historia de meses o incluso años de espera, familias que recorrieron largas distancias en busca de atención y, ahora, una nueva oportunidad para continuar su tratamiento con especialistas. Es el paso que convierte la campaña de salud en un camino que conecta al paciente con el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento.

El jefe de Oncología del hospital montereño, Sebastián Risso, explicó que los primeros pacientes ya están siendo atendidos. “Ya llegaron con sus familiares, cuatro de los pacientes que han sido captados en la campaña de San Ignacio de Velasco”, señaló.

Según el especialista, algunos ya iniciaron su tratamiento, mientras otros se encuentran completando los estudios necesarios antes de definir la conducta médica. Los casos identificados corresponden a diferentes enfermedades, entre ellas tumores de cabeza y cuello, tiroides, glándula parótida, cavidad oral y lengua, además de pacientes con cáncer de cuello uterino.

La campaña continúa en el hospital

Para Risso, el verdadero resultado de la campaña no está únicamente en haber encontrado pacientes con sospechas o lesiones que requerían atención, sino en haber conseguido que esos casos ingresen a un proceso hospitalario.

“La campaña ha sido 100% efectiva y beneficiosa para la comunidad de San Ignacio de Velasco”, afirmó, destacando que el trabajo continúa ahora en Montero.

El especialista remarcó que el objetivo es completar un circuito que comienza con la detección y continúa con el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento. “La campaña no es solamente detectar a los pacientes, sino hacer un circuito completo de diagnóstico temprano, tratamiento oportuno y seguimiento”, explicó.

Primeros pasos de esperanza

Una familia que llegó desde Santa Rosa de la Roca acompañando a una mujer diagnosticada con cáncer de cuello uterino. Su esposo, Francisco S., contó que llevan desde el año pasado luchando contra la enfermedad y que, después de la campaña realizada en San Ignacio, recibieron la indicación para continuar la atención en Montero.

La paciente ya ingresó a quimioterapia y tiene previstas seis sesiones. Para su familia, llegar al hospital de tercer nivel de Montero es un camino de confianza y optimismo.

La distancia, además, deja de ser una barrera absoluta. La familia destacó que el hospital les brinda albergue y alimentación para el acompañante, un apoyo especialmente importante para pacientes que llegan desde comunidades y municipios alejados.

El caso de Asunta: 18 años con un tumor gigante en el cuello

Entre los casos que más conmovieron durante la campaña está el de Asunta, una paciente que convivió durante casi dos décadas con un tumor en el cuello que fue creciendo con el paso del tiempo.

Su hijo, Roberto Lijerón, relató que la enfermedad comenzó como “una bolita abajo de su oreja” y que durante los años fue aumentando de tamaño. La familia enfrentó dificultades económicas y diferentes obstáculos para conseguir atención hasta que la paciente fue identificada durante la campaña en San Ignacio y posteriormente trasladada a Montero.

Al llegar, fue internada y comenzó un proceso de estudios y evaluación especializada. “Ya como familia tenemos más esperanza y más alivio de que al fin ya se va a poder atender”, contó Roberto.

Su llegada también activó una respuesta inmediata del equipo del hospital de Montero. La gerente, Jaqueline Rojas, explicó que los especialistas esperabas a la paciente y que se realizaron las gestiones necesarias para recibirla.

La paciente fue sometida a una biopsia y continúa bajo evaluación médica para definir el tratamiento que corresponde a su caso.

Asistencia social a familiares

La gerencia gestionó apoyo para la estadía y alimentación de los pacientes y sus acompañantes, con la apertura del albergue y el respaldo de instituciones amigas, entre ellas el Club de Leones Montero.

“Con lo que nosotros nos comprometimos de que ellos iban a tener la estadía, hemos hecho una contribución social a través del hospital y de instituciones amigas”, explicó Rojas. Y agregó: “Estamos cumpliendo con lo que se prometió”.

Equipo multidisciplinario

El director del hospital, David Llanos, destacó que la atención de estos pacientes requiere la participación coordinada de diferentes servicios y especialistas.

En el caso de Asunta, por ejemplo, se activaron estudios de imagen, laboratorio, evaluación especializada y biopsia para conocer con precisión la naturaleza de la lesión y definir el tratamiento adecuado.

“Nosotros tenemos todas las condiciones acá dentro del hospital que podemos tratar a esta paciente”, afirmó Llanos.

El director también insistió en la importancia de que las personas no esperen a que una enfermedad avance antes de buscar ayuda médica. “Para cualquier centro de salud que exista a nivel departamental o nacional tiene que acudir a los mínimos síntomas que presenta”, recomendó.