Un paso decisivo por preservar un bien mayor: la vida

La pandemia del coronavirus golpeó duramente y en determinado momento se ensañó con Montero. Un contagio masivo en la sala de hemodiálisis del centro de salud Ernesto Che Guevara, obligó a su cierre. La medida afectó a 33 pacientes con insuficiencia renal crónica. En plena emergencia y anteponiendo a cualquier circunstancia o mecanismo legal, la preservación de la salud y la vida de estos pacientes, se ordenó el traslado de un equipo de hemodiálisis desde el centro público a una clínica privada con el propósito de continuar con el servicio de hemodiálisis.

Entre el martes 18 y el jueves 20 de agosto, comenzaron a circular en las redes sociales, publicaciones  que alertaban a la población acerca del traslado de un equipo de hemodiálisis del centro de salud Ernesto Che Guevara, ubicado en el barrio Porvenir al centro privado Nefrone en la zona central de la ciudad.

Si bien las publicaciones hacían referencia a un hecho concreto, la información estaba sesgada con la intención de promover una campaña de desinformación para confundir a la población y generar críticas dirigidas a desprestigiar la gestión del alcalde municipal, Miguel Ángel Hurtado.

El primer post calificado como engañoso fue subido por el usuario Justino Roca, el mensaje fue compartido 35 veces.

Publicación engañosa

Ese mismo usuario, el 19 de agosto, volvió a subir a su cuenta otra publicación. Para ello utilizó una captura de pantalla de un vídeo que la Red Uno difundió el 14 de noviembre de 2019 cuando Hurtado pronunciaba un discurso en el Concejo Municipal después de ser electo alcalde transitorio de Montero.

Publicación falsa

La fotografía además de ser descontextualizada está acompañada por un texto que sindica al ejecutivo municipal de la presunta comisión de actos de corrupción y atentado a la salud púbica. Esta publicación tuvo 52 comentarios y fue compartida en 333 oportunidades.

Enlace del vídeo de donde se hizo la captura de pantalla: Vídeo Red Uno

Todos las críticas estaban apuntadas al ejecutivo municipal, pero los promotores de la campaña de desinformación ignoraban la existencia de un convenio entre el centro privado Nefrone y el Ministerio de Salud y quien autorizó el traslado del equipo de hemodiálisis, fue el médico José Luis Nogales, secretario municipal de Salud, por tanto, él tendría que asumir cualquier tipo de responsabilidad que pudiera surgir por su decisión.

Artículo 28. Parágrafo I. Las actividades del Órgano Ejecutivo del Gobierno Municipal, se ejecutan a través de las Secretarias o Secretarios Municipales. Parágrafo II. Las Secretarios y  los Secretarios Municipales dependen directamente del Alcalde o Alcaldesa y asumen plena responsabilidad por todos los actos administrativos que desarrollen.

Ley N° 482, de Gobiernos Autónomos Municipales

Esta campaña de desinformación surgió dos días antes de que el presidente del Control Social de Montero, Enrique Zeballos, presentó una solicitud formal al Concejo Municipal, para la fiscalización de un supuesto uso indebido de bienes del Estado, en este caso un equipo de hemodiálisis del centro Che Guevara. La Comisión de Gobierno Municipal recibió el documento para su revisión y posterior informe.

UN GOLPE MUY DURO

Montero, la segunda ciudad en importancia en el departamento de Santa Cruz, después de Santa Cruz de la Sierra, su capital, fue duramente golpeada por la pandemia del nuevo coronavirus. Autoridades de los tres niveles gubernamentales ejecutaron acciones para contrarrestar la enfermedad que terminó llevándose la vida de seres queridos y amigos de muchas familias montereñas. Aumentaba más el dolor y pesar por la tragedia, la imposibilidad de darle el último adiós al ser querido, familiar o amigo por las restricciones sanitarias.

Un día antes de que la presidenta Jeanine Áñez anunciara la vigencia de la cuarentena total por 14 días en el país, en Montero se confirmaba el primer caso positivo de Covid-19, un hombre de 45 años que a su retorno de Estados Unidos, afortunadamente y con mucha responsabilidad tuvo el cuidado de aislarse voluntariamente para no provocar contagios. Pero esto no fue suficiente, no se pudo evitar que otras personas sean afectadas por el virus.

Pese a la vigencia de la cuarentena, medida adoptada para precautelar la salud de las familias bolivianas y prevenir el contagio de la enfermedad, el incremento de casos positivos del nuevo coronavirus en Montero iba en ascenso.

A pesar de la emergencia y los llamados al cumplimiento de las elementales normas de bioseguridad, la falta de disciplina de la población al ignorar estas medidas facilitó la expansión del virus.

ENCAPSULAMIENTO

Había que ponerle freno al mal. El 9 de abril al finalizar la reunión del Comité de Operaciones Municipales de Emergencia de Montero (COEM), el ministro de Defensa Luis Fernando López acompañado por la ministra de Medio Ambiente y Agua, María Elva Pinckert y el alcalde de Montero, Miguel Ángel Hurtado anunciaba la dura medida. Montero fue el primer municipio del país en someterse a esta extrema medida que puso en moda en el país el término “encapsulamiento”.

El encapsulamiento comenzó con un patrullaje policial y militar por aire y tierra para persuadir a los montereños a quedarse en casa durante la cuarentena. Las salidas programadas de acuerdo con el último dígito de la cédula de identidad, en cumplimiento de la norma, permitía a las familias abastecerse de alimentos.

Ante la gravedad de la situación, la medida fue ampliada por una semana más. A esta medida le siguió el denominado ‘microencapsulamiento distrital’ afectando a zonas del municipio que en ese momento registraban la mayor cantidad de contagios. El encapsulamiento y microencapsulamiento, fueron respaldados por leyes municipales que aprobó el Concejo Municipal como parte de la lucha frontal contra el virus.

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CONTAGIO MASIVO

El 7 de mayo, Montero ya contabilizaba más de 300 casos de la enfermedad. En determinado momento, la tasa de ataque del coronavirus, era el más alto del país, lo que arrancó una advertencia y una frase que Montero y Santa Cruz no olvidarán, “Montero es el turbión, Montero es el que nos va a complicar, Montero nos sigue dando pacientes a pesar de todas las medidas correctas que hizo el Ministerio de Defensa”, lo dijo el doctor Oscar Urenda, Secretario Departamental de Salud, a quien el 24 de julio de este año, irónicamente le arrebató la vida la enfermedad que había invadido su organismo ante la permanente exposición al virus en el desempeño de su labor.

Vídeo gentileza de la Gobernación de Santa Cruz

La enfermedad llegó también a la unidad de diálisis del centro de salud donde al menos, 10 pacientes y cuatro miembros del personal de salud se contagiaron con el virus. El 8 de mayo, Jorge Patzi, jefe de la unidad de hemodiálisis de Centro de Salud Ernesto Che Guevara, en una conferencia de prensa admitió que el ambiente donde dializan los pacientes había sufrido la invasión del virus, un contagio atribuido a los pacientes, adquirido fuera del centro de salud.

Refirió que de los siete pacientes que dieron positivo para coronavirus, dos de ellos fueron trasladados hasta Santa Cruz de la Sierra y para las demás personas no habría cabida, por lo tanto había que buscar alternativas y evitar que sufran complicaciones en su salud, más aún, cuando se presume que los equipos también habían sido contaminados y que por prevención se debía cerrar el servicio por lo menos diez días.

Las 33 personas que recibían atención en la sala de hemodiálisis, lo hacían en turnos de cuatro horas a lo largo de las 24 horas de lunes a sábado y la necesidad de buscar alternativas para no interrumpir el servicio, es imperiosa, explicó Patzi.

Declaración del Dr. Jorge Patzi, jefe de unidad de hemodiálisis CS Che Guevara

TRASLADO DE PACIENTES Y EQUIPO

Era tal la saturación de pacientes, tanto en Montero como en Santa Cruz de la Sierra, que aquellos que eran trasladados con urgencia no encontraban cabida en los hospitales de la capital. El secretario municipal de Salud, José Luis Nogales, relató la odisea que vivió junto a un paciente crítico con dificultades para respirar. Por la urgencia se decidió su traslado a Santa Cruz, pero no hubo cabida en los hospitales y tuvieron que retornar a Montero en las mismas condiciones. “Estuvimos de un lado para otro y no encontramos espacio disponible”, indicó.

Había que dar solución al problema de los pacientes de hemodiálisis en Montero. Se realizaron los contactos con autoridades departamentales y nacionales relacionadas con la salud, a quienes se consultó, qué tipo de solución se podía encontrar para seguir brindando el servicio de hemodiálisis a los pacientes renales, “precisamente es ahí que nos facilitan la información de que en nuestra ciudad había un centro privado que tenía convenio con el Ministerio de Salud para brindar este servicio”, informó Nogales.

De inmediato, se buscó el contacto con el Centro Nefrológico ‘Nefrone’ a cuyos responsables se dio a conocer la necesidad de transferir pacientes que se habían contagiado del Covid y de otro grupo de pacientes negativos al coronavirus, porque ya no se podían realizar las sesiones de hemodiálisis en el centro Che Guevara, ya que también existía el peligro de contagiar a pacientes que acuden a ese centro por otro tipo de enfermedades.

El Ministerio de Salud tiene convenio con el Centro Nefrológico Nefrone, vigente desde el 26 de julio de 2019, a través del Programa Nacional de Salud Renal como parte de la implementación del Sistema Único de Salud, aclaró Nogales.

«El riñón es el filtro del cuerpo, elimina las toxinas y las impurezas de la sangre. Si un paciente con insuficiencia renal crónica no realiza su hemodiálisis se produce una falla multiorgánica; todos los órganos del cuerpo colapsan y el paciente puede llegar a morir por el elevado índice de urea y creatinina»

Dr. Juan Saavedra – Gerencia de la Red de Salud provincia Obispo Santistevan

En un par de días y con la celeridad que la emergencia exigía, el centro privado habilitó dos ambientes absolutamente necesarios para atender por separado a los pacientes positivos de Covid y a los que no habían sido contagiados con el virus, “de esa manera, realizados los informes médicos se logró trasladar al centro Nefrone a todas las personas con insuficiencia renal”, indicó el médico encargado del sistema de salud municipal.

El centro aceptó acoger a los pacientes con la condición de que la municipalidad le facilite a título de préstamo, una máquina de hemodiálisis para brindar exclusivamente el servicio a los pacientes positivos de coronavirus, hasta que ellos compren la suya. Ante la gravedad del momento, según lo expresado por la autoridad municipal de salud, “no teníamos otra opción, yo entiendo que la parte administrativa exige el cumplimiento de ciertos procedimientos, pero aquí se trataba de que no se mueran nuestros pacientes y logramos salvarles la vida”.

Independientemente de los procedimientos técnico administrativos, él tomó la decisión de llevar una máquina desde el Centro de Salud a la clínica privada que tiene convenio con el Ministerio de Salud, “nuestra premisa siempre fue salvaguardar el bien mayor que es la vida”, aclaró Nogales.

El equipo en cuestión fue trasladado desde el centro de primer nivel hacía el centro Nefrone el 9 de mayo en calidad de préstamo y fue devuelto en perfectas condiciones el 5 de agosto, “la maquina estuvo allí alrededor de tres meses hasta que el centro compró la suya, posteriormente el equipo fue devuelto al Che Guevara en perfectas condiciones”, indicó.

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La versión de Nogales fue corroborada por Javier Salguero, director del centro de primer nivel, que mostró a Montero Noticias el equipo que está junto a las otras máquinas en la sala de hemodiálisis que hasta el momento continua cerrada.

Sala de hemodiálisis cerrada del centro de salud Che Guevara implementada por el Gobierno en el 2014

Salguero incluso aclaró que si la sala de hemodiálisis no se cerraba, se corría el riesgo de que el centro de salud ingrese en cuarentena perjudicando a una población de 15.938 habitantes de 16 barrios que concurren al nosocomio en busca de atención en consulta externa, emergencias y hemodiálisis durante las 24 horas de lunes a sábado. «Eso hubiera sido catastrófico», indicó.

Conferencia de prensa del Dr. José Luis Nogales, secretario municipal de Salud: Vídeo canal 45 MixTV

De su lado, Diego Mendoza, director del centro nefrológico Nefrone, aclaró que en determinado momento de la pandemia nadie quería atender a los pacientes positivos de Covid-19, además de que en ese momento su establecimiento no tenía la máquina disponible para brindar el servicio de hemodiálisis a los contagiados de Covid, razón por la cual se solicita que la Alcaldía le preste un equipo para atender específicamente a ese grupo de personas.

Cuándo la clínica adquirió su propio equipo, la máquina prestada por el Gobierno Municipal fue devuelta al Centro de Salud Che Guevara, la atención en el ambiente que se habilitó continuó hasta septiembre cuando se atendió al último paciente positivo de coronavirus. En la actualidad el grupo de personas sigue con su terapia de diálisis en el centro Nefrone.

«El dializar a un paciente con insuficiencia renal crónica con una sobre infección por Covid-19 es más complicado, pero se puede hacer y nosotros lo hemos hecho utilizando la máquina que nos prestó el centro de salud Che Guevara»

Dr. Diego Mendoza, director del Centro Nefrológico.
Ingreso del Centro Nefrológico

El traslado de 33 enfermos renales del Centro de Salud, incrementó de 55 pacientes regulares de Nefrone, a un total de 88.

EL CONTROL SOCIAL E INFORME DE LA COMISIÓN

13 días después de la devolución del equipo al centro médico , el Control Social de Montero solicita al Concejo Municipal que realice la fiscalización sobre un presunto uso indebido de bienes del Estado, en este caso el equipo de hemodiálisis, refirió María Luisa Negrete, dirigente del Control Social, en declaraciones a canal 45 Mixtv.

Los miembros del Control Social creen tener la certeza que en el traslado del equipo de propiedad municipal a una clínica privada se vulneraron algunas normativas vigentes y exigen que los concejales investiguen para conocer la verdad histórica de los hechos. Eso sucedió el jueves 20 de agosto, en la sesión del Plenario, el requerimiento del Control Social es derivado a la Comisión de Gobierno Municipal del Concejo para su revisión y posterior emisión de un informe.

María Luisa Negrete, miembro del Control Social. Vídeo Gentileza de canal 45 Mixtv

Luego de las consultas y la investigación de campo realizada, contrastando datos y consulta de leyes vigentes, el 3 de septiembre la Comisión de Gobierno presentó su informe No. 08/20 al Pleno del Concejo Municipal, donde se concluye, que: Si bien existe un convenio interinstitucional entre el Ministerio de Salud y el Centro Nefrológico Nefrone, el mismo que permite brindar atención integral en hemodiálisis a los pacientes con enfermedad renal crónica cuando sean referidos por personal autorizado, cuando el Sistema de Salud Pública se encuentre saturado. Este convenio no faculta de manera expresa el traslado de equipos de un centro de salud público a un centro de salud privado.

La determinación de trasladar el equipo de hemodiálisis al centro privado, ha sido asumida en una situación de extrema necesidad, con el objetivo de preservar la vida de los enfermos renales, como de los pacientes portadores del Covid-19 y pacientes regulares.

El proceder estaría enmarcado en el art. 5 del Código de Salud que señala que entre los derechos a la salud del habitante boliviano se tiene: e) A ser atendido por cualquier servicio médico público y privado en caso de emergencia, al margen de cualquier consideración económica del sistema a que pertenece el paciente.

«No existirá responsabilidad administrativa, ejecutiva ni civil cuando situaciones de fuerza mayor originaron la decisión o incidieron en el resultado final de la operación, siempre y cuándo la decisión hubiese sido tomada en procura de un bien mayor»

Art. 33 de la Ley 1178, Ley de Administración y Control Gubernamentales (Safco)

El equipo prestado, ha sido devuelto en buenas condiciones y el efecto ha sido totalmente positivo, en esa época no se perdieron vidas entre los pacientes renales, ni por la enfermedad que los acosó, ni por falta de hemodiálisis. Considerando el bien mayor, se salvaron vidas y no se perjudicó a nadie.

El informe de la Comisión de Gobierno puntualiza que para evitar futuros inconvenientes o malos entendidos por parte de la población, el Ejecutivo Municipal debe elaborar una disposición reglamentaria adecuada y acorde a la normativa, que permita el traslado o disposición de bienes municipales en caso de extrema emergencia, para proteger las determinaciones asumidas por los funcionarios en este tipo de situaciones, precautelando el bien mayor: la vida.

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