Una familia de escasos recursos económicos, peregrina no solo por justicia para una niña de 12 años víctima de violación, si no también, huyeron de su comunidad por las amenazas recibidas por la familia del supuesto autor del hecho.
La menor junto a sus hermanos y sus padres abandonaron su hogar dejando las pocas pertenencias que tenían junto a su producción de yuca y maíz, la cual le servía para su alimentación.
Ahora los padres de la víctima salen adelante vendiendo refresco y empanadas, sin embargo, pese a sus esfuerzos, el poco dinero que recaudan diariamente no les alcanza y piden ayuda y protección a las autoridades, debido al secuestro de algunas horas que sufrió la niña de 12 años el pasado domingo.
De acuerdo a la denuncia, el hecho de violación ocurrió el pasado 21 de junio en el Sindicato 18 de Noviembre, a más de 40 km del área urbana de Yapacaní donde Carlos Inturias Cossío de 36 años, ingresó a la habitación de la menor, le tapó la boca hasta dejarla inconsciente. Posterior a ello, la menor recupera la consciencia y se da cuenta que está sin ropa y adolorida.
“Después de la denuncia el hermano del tipo amenazó a mi esposa, por eso nos tuvimos que salir de la comunidad, sacamos lo que pudimos y llegamos aquí, menos mal nos dieron esta casa para vivir” lamento el padre de la menor quien se gana la vida vendiendo refresco y empanadas todos los días y con lo que recauda mantiene a sus hijos y a su esposa enferma, razón por la cual pide ayuda a la población y a las autoridades.
La numerosa familia cuenta con 10 hijos cuatro de ellos mayores de edad que ya viven fuera del hogar, sin embargo, los seis más pequeños un varón de 17 años con Sindrome de Dow, una niña de 12 años (víctima de violación) una niña de 10 años, otra de 7 años, un varón de 5 años y el ultimo de 2 años.
Todos viven en una habitación donde solo hay una cama en la que duermen lo tres más mayorcitos. Un colchón y mantas improvisadas que hacen de colchón para el resto de los miembros de la familia.
La casa además cuenta con una pequeña cocina donde preparan las empanadas para luego venderlas y un improvisado baño, sin embargo, no cuenta con una barda, lo que fue aprovechado por los secuestradores el pasado domingo 18 de diciembre, que en horas de la noche se llevaron por la fuerza a la menor.

