El salesiano Aquilino Libralón deja su corazón en Portachuelo y viene a Montero con su labor pastoral

Después de 29 años como sacerdote y párroco de La Inmaculada Concepción de Portachuelo, con 49 años en Bolivia, el sacerdote Aquilino Libralón, salesiano de Don Bosco, ha sido destinado a la parroquia San José de La Floresta, en Montero y asegura que deja su corazón en ese municipio al que define como el pueblo más católico de Bolivia.

En un reportaje efectuado por la periodista Janes Machuca, el religioso expresó su gran cariño por Portachuelo donde ha entregado parte de su vida a la formación de una comunidad cristiana poniendo al centro al Señor Jesús, y testimonia su afirmación con la conformación de 25 grupos, cada uno con su carisma, su método, sus líderes y su gente que asumieron esa responsabilidad y están animando y dando una tónica misionera a toda la parroquia.

De entre esos grupos, destacó el grupo de Catequesis Familiar y el Movimiento Cursillo de Cristiandad como parte de su labor pastoral y religiosa que los mantiene unidos.

“Me voy con el corazón lleno, feliz de esta experiencia que tuve como párroco, como sacerdote aquí en Portachuelo. Y a Portachuelo la siento mía, me la llevo dentro del corazón”, sostuvo el padre Libralón, que hace más de una década reemplazó en esa labor al carismático sacerdote José María tras 40 años de servicio como párroco y 18 años como encargado de la capilla del barrio San José Obrero.

El sacerdote, manifestó que viene a Montero a prestar colaboración a la labor pastoral de la comunidad salesiana.

Romulo Limache Orellana

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Rómulo Limache es periodista de amplia trayectoria

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