El barrio Rincón del Tigre del Distrito 2 del municipio de Montero, no tiene obras significativas y se requería con urgencia un recambio dirigencial para posibilitar una mejor gestión por el bien del vecindario y porque la gestión de cuatro años de sus predecesores, no respondió a las expectativas y las necesidades de los vecinos, manifestó el nuevo presidente Elen Sosa Saucedo en su primer contacto con los medios de comunicación la mañana de este lunes.
Según las declaraciones del dirigente vecinal, la directiva que manejó los destinos del barrio desde noviembre de 2019, habría hecho caso omiso a las reiteradas solicitudes de renovación y de una apertura a un proceso democrático para un cambio dirigencial y fue perdiendo legitimidad, lo que ha postergado la ejecución de obras significativas y no se ve ningún progreso.
«El barrio no muestra obras significativas y nuestras calles, nuestras avenidas, las plazas, los campos deportivos y sus institutos están abandonados». sostuvo Elen Sosa.
Sosa hizo observaciones a la falta de cumplimiento de la Ley que regula la participación y control social, que estaría siendo violentada, ya sea por desconocimiento total o por una arbitrariedad, ya que en su capítulo 12, inciso 4, la Ley señala que «Los representantes de los actores colectivos de la participación y control social no podrán desempeñar esta función por más de dos años consecutivos», y la dirigencia de este barrio, no se renovó en cuatro años, observó Sosa.
Por otro lado, se refirió a la organización vecinal, que obedece al mandato de la Constitución Política del Estado, que se refiere a la libre organización, asociación y a la libre expresión de las ideas, y como resultado fue elegido el nuevo directorio conformado por un total de 14 vecinos que asumieron toda la estructura organizativa y que pretenden hacer una gestión de la mejor manera posible, como una alternativa real y objetiva por el bien de su barrio y sus vecinos.

