Se apagó la luz del Patriarca de los Menacho, dejando tristeza en la comunidad beniana

El cielo lloró este jueves al conocerse la triste noticia del fallecimiento de don Carmelo Agapito Menacho Callaú (93), un beniano que, a pesar de enamorarse de Montero, nunca olvidó sus raíces.

Menacho fue un hombre de bien, maestro rural de profesión con verdadera vocación de servicio y formador de muchas generaciones, al igual que a sus alumnos a sus hijos siempre les inculcó que sean hombres de bien para la sociedad.

Carmelito, como cariñosamente se le llamaba, exhaló su último suspiro la mañana del jueves, aquejado por una enfermedad. Esta trágica noticia causó un profundo dolor en sus seres queridos, colegas maestros y vecinos del barrio La Floresta, quienes le tenían un cariño especial debido a su trato afable con todos.

Carmelito, nació en Santa Ana del Yacuma (Beni) llegó muy joven a Montero en febrero de 1972 acompañado de la que sería su compañera de vida Ida Arriaza Bejarano con la que procreó a Heber (+), Bismarck, Carmen Ruthy, Eder, Nilson, Dulber, Patricia, Federico y Julio César a los que crio con mucho amor y mano dura en el barrio La Floresta donde se afincó para siempre.

Sus hijos le dieron una numerosa descendencia a los que acompañó su crecimiento con el cariño especial que les tienen los abuelos a los nietos, que en retribución lo llamaban dulcemente el ‘Patriarca de los Menacho’.

En vida, Carmelito fue un amante de las tradiciones y costumbres de su natal Beni. Mientras gozaba de buena salud, era común verlo participar junto a los residentes cada 18 de noviembre, recordando el aniversario del Beni.

Además de su dedicación a la docencia, Menacho compartió otra gran pasión: el fútbol. Desde que llegó a la capital de la provincia Obispo Santistevan, el ‘Patriarca’ se enamoró de los colores de Guabirá, equipo al que nunca abandonó y siempre acompañó tanto en los momentos de éxito como en las dificultades.

Don Carmelito junto al Rojo bebió las mieles del triunfo y lloró con las derrotas y descenso del equipo de sus amores al que hasta hace poco alentó desde las tribunas de ‘La Caldera’. Mientras pudo nunca faltó al estadio en compañía de sus hijos. Fue amante del buen fútbol y también fue admirador del Barcelona de España.

La comunidad de residentes benianos, los familiares, pero particularmente sus hijos lloran la partida de Don Carmelito, recordando siempre sus enseñanzas y ejemplos, pero particularmente su frase que siempre les inculcó “que estudien para que sean mujeres y hombres de bien para la sociedad”.

Los restos mortales del mayor de los Menacho son velados en su hogar, ubicado en la calle Potosí N° 144, entre 1° de Mayo y Libertad. El sepelio se llevará a cabo a las 16:00 del viernes 24 de noviembre en el Cementerio General.

*Fotos: Familia Menacho.

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