Unidades educativas promueven los «Recreos Saludables» para cuidar la alimentación de los estudiantes

Recreo saludable en la Unidad Educativa La Esperanza

Con el objetivo de fomentar una alimentación equilibrada y prevenir enfermedades relacionadas con la mala nutrición, unidades educativas de Montero han comenzado a implementar la iniciativa de los “Recreos Saludables”, una evolución del anterior modelo de kioscos escolares saludables.

La directora de la Unidad Educativa La Esperanza, Elizabeth Cuba, destacó que esta actividad nace de la necesidad de seguir promoviendo hábitos sanos desde las aulas, esta vez con un fuerte involucramiento de los padres de familia.

“Estamos muy contentos de iniciar esta nueva experiencia. En esta oportunidad, los papás de cada curso —desde primero hasta sexto grado, paralelos A y B— fueron los encargados de preparar alimentos saludables para compartir durante el recreo”, explicó.

El menú, elaborado por las juntas escolares, incluyó una variada oferta de alimentos nutritivos: ensalada de frutas, tostadas con pan integral, arroz con leche, queques caseros, majadito batido, chocolate con leche, chicha de maíz y sándwiches, entre otros.

La concejal Pilar Villarroel, quien participó de la actividad como invitada, elogió la iniciativa y destacó la respuesta positiva tanto de los padres como de los estudiantes. “Hemos podido comprobar cómo los niños consumen alimentos saludables y a precios accesibles. Este es el camino que buscamos promover desde la ley para la alimentación saludable”, señaló.

Villarroel subrayó que actividades como esta tienen un impacto real en la salud de la niñez. “Hoy enfrentamos problemas como el sobrepeso infantil, que puede derivar en enfermedades no transmisibles como la diabetes o hipertensión. Con estos pasos estamos previniendo desde la raíz”, afirmó.

Los Recreos Saludables se realizarán de forma rotativa todos los lunes, con la participación de diferentes cursos, como parte de un programa sostenido en la Unidad Educativa La Esperanza. Las autoridades locales esperan que este ejemplo sea replicado por otras escuelas de Montero.

Además de promover la alimentación sana, la concejal Villarroel llamó a fortalecer hábitos complementarios como el lavado de manos, el consumo de agua segura y el uso de huertos escolares y familiares como herramientas educativas y nutricionales.

“Vamos paso a paso, pero se está avanzando. Este tipo de acciones muestran que sí se puede cambiar, con voluntad y compromiso de todos”, concluyó.