La crisis económica que atraviesa el país está impactando directamente en la permanencia de los estudiantes universitarios. Según Aldo Justiniano, decano de la Facultad Integral del Norte (FINOR), entre el 2 y 3 por ciento de los estudiantes han congelado sus carreras en los últimos meses, al no contar con los recursos suficientes para continuar sus estudios, y han optado por emigrar a otros países en busca de mejores oportunidades laborales.
“Es un factor negativo que está golpeando tanto a la sociedad como a la universidad. Muchos jóvenes ya no pueden sostener sus estudios porque sus familias tampoco tienen recursos, y optan por salir a Chile, Argentina, incluso Estados Unidos, buscando generar ingresos que les permitan retornar y continuar sus estudios, aunque muchos terminan quedándose fuera del país”, señaló la autoridad académica.
Justiniano lamentó que esta situación represente una pérdida para el país, ya que se trata de mano de obra calificada que la universidad ha formado, pero que termina sirviendo gratuitamente a otros mercados laborales en el exterior.
“Nos está costando formar profesionales, y cuando ya están avanzando en su carrera, se van. Algunos congelan temporalmente con la intención de volver, pero otros se establecen en el extranjero y ya no regresan. Esto debería ser motivo de preocupación para las autoridades del Estado”, agregó.
Finalmente, destacó que la universidad tiene un rol clave en proponer soluciones a esta problemática a través de investigación y extensión universitaria, y reiteró el llamado al Gobierno para atender la situación económica que está provocando la migración de estudiantes.
