En una audiencia de medidas cautelares, dos integrantes de la tercera edad del clan familiar “García Uribe” fueron favorecidos con medidas sustitutivas a la detención preventiva y el pago de una fianza económica, mientras que sus hijos deberán guardar detención preventiva en el penal de Cerprom, informó el fiscal Carlos Candia.
La Fiscalía imputó a los cuatro miembros de esta familia por el delito de robo agravado, luego de que fueran identificados como responsables de una serie de robos cometidos en la ciudad de Montero y en otros departamentos del país. En uno de los casos, sustrajeron más de 250 carteras de una tienda local, hecho que fue registrado por cámaras de seguridad.
El fiscal explicó que el clan operaba desde Cochabamba hacia diferentes regiones, cometiendo hurtos en tiendas comerciales. El vehículo que utilizaban para trasladarse y cometer los ilícitos fue secuestrado, al igual que parte de la mercadería robada.
Lo que más llamó la atención a las autoridades es que el grupo delictivo estaba liderado por una pareja de casi 70 años, quienes utilizaban a sus hijos para ejecutar los delitos. Ambos adultos mayores enfrentarán el proceso en libertad bajo medidas sustitutivas, entre ellas arraigo y el pago de una fianza de 100 mil bolivianos cada uno.
En tanto, sus dos hijos fueron enviados con detención preventiva a la cárcel pública de Montero. El fiscal Candia señaló que existen más de 20 denuncias a nivel nacional contra esta familia por hechos similares, y no se descarta la aprehensión de otros involucrados.

