Violencia contra periodistas con sello de impunidad

Cada vez es tan necesaria, importante y fundamental la labor de investigación del periodismo, que además debe afrontar una serie de riesgos y desafíos.

*Por Hernán Cabrera – Periodista y Filosofo

Frente a tantos ruidos de las redes sociales, dominados por noticias falsas, fantasiosas, manipuladas e influencers que incendian el estado de ánimo, ciertos periodistas que son simples voceros del poder y que danzan al ritmo de los contratos publicitarios, hay todavía fortalezas en el ejercicio periodístico que se lanzó al reto de indagar, investigar, denunciar hechos irregulares, abusos, corrupciones.

Ese es el periodista valiente, decidido y convencido de esta pasión que se llama periodismo: un oficio invencible. Son los periodistas que venciendo a tantos problemas llevaron adelante sus emprendimientos y cada día deben sudar la gota gorda. Mis respetos.

Lo ocurrido en El Alto con el periodista Jesús, que le cortaron la lengua no es un hecho aislado, es una acción que se ha ido repitiendo en muchos años y no es solo con la violencia que se busca acallar a los periodistas: amenazas directas, veladas, juicios, presiones impositivas. En los países vecinos no tuvieron contemplación para disparar y asesinar a los periodistas.

La sociedad debe proteger y sentirse orgullosa que tiene periodistas que están decididos a develar los secretos oscuros del poder y de las mafias del narcotráfico, del contrabando, de las redes de tráfico de personas, de tratas de personas, de corrupciones.

“Este hecho se inscribe en un contexto persistente de violencia contra periodistas, alimentados por la impunidad”, advirtió la Asociación de Periodistas de Bolivia. Pero eso no debe quedar ahí, sino que las organizaciones deben activar todos los instrumentos para exigir protección a los periodistas y que se acabe con la impunidad de tantos casos que hasta aún ni un solo agresor a los trabajadores de la prensa está en la cárcel o ha sido sentenciado.