El Gobierno comenzó a identificar las posibles causas que agravaron el desabastecimiento de combustibles en el país, luego de la intervención de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, señaló este jueves que durante las primeras investigaciones se detectaron presuntas irregularidades que habrían retrasado procesos y generado trabas para contar con suficientes importadores y estaciones de servicio destinados a garantizar la venta de carburantes a la población.
“No podemos seguir permitiendo que por personas irresponsables que retardan los procesos y ponen trancas, no se tenga la suficiente cantidad de importadores ni de estaciones de servicio que puedan vender combustible”, afirmó Blanco.
Detectan a 600 usuarios que realizaban nominaciones
Entre los primeros hallazgos mencionados por la autoridad se encuentra la identificación de alrededor de 600 usuarios que, según la denuncia, ya no formarían parte de YPFB, algunos porque fueron despedidos y otros cuya vinculación con la empresa incluso estaría en duda.
Blanco sostuvo que estas personas habrían ingresado a los sistemas y realizado nominaciones relacionadas con el suministro de combustibles.
Ante esta situación, el Gobierno informó sobre el cambio del gerente comercial de YPFB y anunció que el Viceministerio de Transparencia asumirá las acciones legales correspondientes para establecer quiénes estuvieron involucrados y determinar eventuales responsabilidades.
Buscan acabar con las largas filas
El ministro afirmó que recibió instrucciones del presidente Rodrigo Paz Pereira para ejecutar las medidas necesarias destinadas a restablecer el suministro y evitar que la población continúe soportando largas filas en los surtidores.
“Esos tres días de cola son inhumanos. Y no vamos a permitir que eso siga sucediendo”, manifestó.
Para atender la crisis, se conformó una comisión integrada por autoridades del Gobierno, mientras que Blanco informó que aproximadamente cinco días o una semana atrás fue designado un nuevo director de la ANH.
“Más gente en la calle y no tanta gente en los escritorios”
Blanco también cuestionó el trabajo de fiscalización de la ANH y consideró necesario fortalecer la presencia de funcionarios en los lugares donde se comercializan y distribuyen los carburantes.
“Necesitamos más gente en la calle y no tanta gente en los escritorios”, afirmó el ministro, quien insistió en que los funcionarios deben desplazarse hasta los puntos donde corresponde realizar las verificaciones.
Según la autoridad, en al menos 20 ocasiones se habrían impartido instrucciones para que la ANH fortalezca sus labores de fiscalización. Sin embargo, sostuvo que los reportes recibidos por el Gobierno muestran que no se habría avanzado lo suficiente.
Preparan decreto para endurecer sanciones
En este contexto, el Gobierno trabaja junto al Viceministerio de Justicia y el Ministerio de la Presidencia en un decreto destinado a endurecer las sanciones contra quienes incurran en irregularidades vinculadas con el manejo y comercialización de combustibles.
Blanco remarcó que una de las principales tareas de la intervención será reforzar el control y la fiscalización directamente en las calles.
La autoridad aclaró que será la comisión interventora y, eventualmente, la justicia la que determine si existieron responsabilidades y quiénes deberán responder por las presuntas irregularidades detectadas.
El objetivo central, afirmó, es recuperar el normal abastecimiento de carburantes y evitar que la población vuelva a enfrentar jornadas de largas filas y dificultades para acceder a combustible.

